La Camperona: un templo del ciclismo que fue refugio en la Guerra Civil

La archiconocida subida de Sotillos de Sabero, que recibirá a la Vuelta el próximo viernes, ha tenido «distintos usos» a lo largo de la historia

Ascensión a La Camperona de 2016./Peio García
Ascensión a La Camperona de 2016. / Peio García
Dani González
DANI GONZÁLEZLeón

Ahora es conocido en toda España y por todo el mundo ciclista. Es casi un templo para los amantes de la bicicleta, una de las subidas más esperadas y uno de los puntos donde más 'vuelcos' da la clasificación general de la Vuelta a España.

El valle de Sabero se conoce en países como Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Italia u Holanda gracias a La Camperona y gracias al ciclista. Este viernes se subirá esta corta pero durísima ascensión por tercera vez en la historia de la ronda española, donde ya han inscrito su nombre el canadiense Ryder Hesjedal y el uzbeko Sergei Lagutin.

Un 'refugio' en plena Guerra Civil

Su fama más allá de Sabero se reduce a 2014, pero siempre ha sido un monte conocido en la comarca. De hecho, algunos archivos antiguos señalan que La Camperona era, a principios del siglo XX, el lugar elegido por los representantes de pueblos cercanos, como Boñar, Cistierna o La Ercina, para reunirse y discernir sobre distintas infraestructuras o mejoras a realizar en la comarca.

Desde lo alto de esta subida, a la que llegaban montados a caballo, visualizaban todo el valle para encontrar los puntos en los que era más necesario actuar.

Un lugar de tan complicado acceso también serviría como refugio años después, durante la Guerra Civil. El monte era el lugar hacia el que huían de la represión todos aquellos que se sentían amenazados en aquella afrenta. De hecho, la habladuría popular asegura que un vecino de Sotillos de Sabero, el pueblo de que 'nace' La Camperona, se refugió durante varios meses en una cueva de esta montaña.

Cruce de caminos

Pero, históricamente, La Camperona siempre ha sido un monte de utilidad pública destinado al pastoreo de los vecinos de la zona. Y, de hecho, la cima ha sido un cruce de caminos entre localidades anexas como Felechas o Velilla de Valdoré.

Pero, el cambio fundamental tuvo lugar en los años 90. En ese momento, en la cima de La Camperona se instalaron antenas de radiotelevisión y telefonía, momento en el que se asfaltó el sendero que llegaban hasta lo alto de este monte.

El motor turístico de la comarca

La repercusión de la Vuelta a España para un pequeño valle como el de Sabero es incuantificable. Aparecer en las televisiones de todo el mundo y ser visitado por miles y miles de amantes de la bicicleta, ya sea el día en el que la carrera visita La Camperona o para tratar de superar estas duras rampas, es un tesoro que en esta comarca quieren cuidar.

Junto con el Museo de la Minería y la Siderurgia de Sabero, La Camperona es «el motor económico» de la zona. En los días de carrera, no son capaces de dar una cifra de personas que pasa por Sotillos de Sabero y localidades próximas, pero sí que está a rebosar.

Los vecinos que visitan estos pueblos en verano guardan unos días para el día en el que la Vuelta pasa por esta localidad. «Hay más gente que en las fiestas del pueblo», explica Amparo García, pedánea de Sotillos de Sabero.

Los restaurantes de la zona se llenan, las cunetas no dan a basto a acoger a los amantes del ciclismo que se acercan y recuerdan que en la primera vez en la Vuelta, en 2014, seis horas antes del final de etapa, sobre las 12:00 horas, no cabía ni un coche más en los alrededores. «Es una locura».

Y, en ese instante, algunos valientes, en mountain bike, comenzaron a retarse a sí mismos y al coloso de La Camperona para tratar de alcanzar esas antenas, que cambiaron el nombre 'popular' de la ascensión para pasar a llamarse 'El Repetidor', como se denomina en tantos y tantos pueblos de la montaña leonesa a las cimas que acogen estas antenas.

'Centro' de parapente

No solo el ciclismo se vive en este monte. También se practican otros deportes, como el parapante, desde hace una década. En lo alto de La Camperona se ha instalado una plataforma para la práctica de este deporte a la que acuden personas de distintas provincias cercanas.

Pero el salto a la fama se produjo en 2013. Unipublic vio con buenos ojos la propuesta realizada desde el Ayuntamiento de Sabero de incluir La Camperona en el recorrido de la edición de 2014. Con la llegada de la ronda española, son más los cicloturistas que se acercan a esta subida. Desde marzo a octubre, el goteo de aficionados al ciclismo es constante para ponerse a prueba en las 'imposibles' rampas de la subida de Sotillos de Sabero.

No solo eso, la llegada del pelotón internacional obligó a reasfaltar la subida, a eliminar los baches y a dejar el acceso a La Camperona en perfectas condiciones para que la fiesta del ciclismo fuera total.

Esta es la historia de La Camperona, el templo del ciclismo en León, una de las subidas más espectaculares de la Vuelta y un puerto que ya conoce todo el mundo de la bicicleta en los días previos a que se suba por tercera vez en la historia de la ronda española.

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