José Peñín, el gurú leonés del vino

El crítico vinícola más prolífico de España, autor de la Guía Peñín, analiza con leonoticias los caldos de su tierra, convencido de que El Bierzo está a la altura de los mejores Rioja o Riberas y que León puede tener tanto predicamento como su hermano aunque reconoce que sería insólito que tuvieran la explosión de otros vinos por la falta de recursos

José Peñín durante su entrevista con leonoticias. / A. Cubillas
A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

José Peñín, el escritor vinícola más prolífico de España, el autor de la guía más consultada de los vinos españolas fuera y dentro del país, es uno de esos leoneses ilustres que se ha ganado su título por narices.

Y nunca mejor dicho. El vino no tiene misterio para este leonés, natural de Santa Colomba de Somoza, reconocido como uno de los críticos referentes a nivel internacional en el mundo del vino.

Hace una parada en su León, para recoger un premio –Personaje Leonés 2018 de la Academia Leonesa de Gastronomía-, y para compartir un momento con leonoticias en uno de sus rincones preferidos de la capital.

El Camarote de Madrid se convierte en el escenario para conversar –o mejor dicho, escuchar- con todo un gurú del vino que, tras más de 43 años sintiendo la profesión, reconoce ya no importarle las consecuencias de lo que uno dice.

Sobre la mesa, los vinos de León y El Bierzo, su pasado, su presente y su futuro.

Reconoce que la explosión de los vinos bercianos fue más tardía de lo que imaginó en los años 80. Es más, recuerda que fue especialmente crítico con la zona de El Bierzo. «Recuerdo un artículo en años 80 que hablaba de que las dos zonas con gran futuro sería Ribera Duero y El Bierzo. Ribera del Duero fue antes y pensaba que El Bierzo iba a seguir sus pasos».

Un buen vino o un vino normal

Para José Peñín un vino bueno de un vino normal, agradable o sin grandes ambiciones sensoriales es aquellos que ofrecen más recursos, más registros olfativos y gustativos. Y precisamente esas cualidades, reconocen, las tienen los vinos de El Bierzo y León, porque ambos trasmiten fruta y son fáciles de beber. «Si ya arrancan así, ambos van por buen camino»

Sin embargo, la revolución llegaría a principios del siglo. «Fue tremendo. En apenas tres años una zona se convierte en un tercero en discordia junto a Ribera y Rioja. El Bierzo cumple con las expectativas que le daba en la década de los 80. Ha sido uno de los cambios más importantes que ha habido de los vinos españoles», señala Peñín.

Es más, asegura que en el extranjero se sorprenden que León tenga un vino atribuido más al Norte de Italia o a Francia gracias a esa variedad atlántica de la Mencía que perite que no pierda los caracteres de la fruta. «Eso quizá es la gran ventaja que ha tenido El Bierzo. De ahí que en la Guía Peñín aparezca puntuados a la altura de los Rioja o Ribera del Duero.

En cuanto a los caldos de la DO León, antigua Tierra de León, señala que le «inquieta» cierta controversia el cambio de nomenclatura y se pregunta cómo hacer con El Bierzo. «La gente pensará que es una subzona de los vinos de León».

«En el extranjero se sorprenden que España tenga un vino atribuido más al Norte de Italia o Francia. Es la ventaja que tiene El Bierzo con el Mencía»

« Si analizamos la historia, la Ribera del Duero empieza a reaccionar 15 años antes que El Bierzo y, sin embargo, ya está en las cartas de vino a nivel mundial»

Un debate que, si bien, deja pronto de lado, para centrase en el desarrollo y la calidad de sus vinos, de cuyo potencial se muestra convencido.

Si bien reconoce que es el Prieto Picudo es una variedad «complicada» especialmente en el uso de los prietos por tener una piel gruesa que produce vinos «más agrestes». De ahí que recomiende la mezcla con la uva Mencía de León para redescubrir las posibilidades del tinto al mismo nivel que el clarete.

«Históricamente el clarete de Tierra de Leon ha sido muy importante. Esa importancia en el tinto aún queda un escalón», reconoce Peñín, que si bien confía que la nueva junta directiva de la DO, con el periodista Rafael Blanco al frente, permitirá agilizar ese salto. «Pronto nos encontraremos con una zona que puede tener tanto predicamento como tiene su hermana El Bierzo».

Ambas zonas coinciden, señala, en que ofrecen vinos «peculiares» pero que acepta cualquier paladar. Eso sí, entiende que la promoción y la comunicación es clave para impulsar su crecimiento. «Creo que sería extraordinario e insólito que una zona vinícola con los recursos limitados como El Bierzo y Leon tuviera la explosión mediática que tiene La Rioja o Ribera del Duero, eso tiene que ver con la caja que cada uno tenga para disponer el gasto de promoción».

«La perspectiva periodística de Rafael Blanco permitirá que los cambios se produzcan más deprisa para encontrarnos en León una zona tanto predicamento como su hermano El Bierzo»

«Contemplar los vinos de 'parcela' o 'municipio' ha sido una acción de vanguardia y será la punta de la pirámide la calidad de El Bierzo»

En este sentido, aplaude la vanguardia de acción que se vive en El Bierzo al contemplar la posibilidad de vinos de parcela y vinos de municipio como puntas de la pirámide de la calidad de los caldos de la zona. «Es una medida avanzada que pondrá las cosas en su sitio respecto a precios y calidades».

En cualquier caso, insiste en que todas las zonas necesitan promoción y lamenta la escasa inversión que dedica a España en ello. «Viajo mucho a Moscú, Tokio o Shanghái y al llegar allí vemos cómo vamos a un mundo desconocido para nosotros y para ellos respecto a los vinos. Creo que en ese capítulo de la promoción siempre hay que gastar más de lo que se gasta», remarca Peñín.

«Nunca vamos a hacer el mejor Chardonnay pero sí el mejor Mencía y Prieto Picudo»

Pero, Peñín insiste, León y El Bierzo son dos zonas «interesantes» para la producción de vinos por su contexto geoclimático que «pueden presumir» de ser territorios vitícolas donde, a diferencia de otras zonas, no ejercen las variedades de Cabernet, Merlot, Chavignon o Sauvignon

«Ya sabemos que hay grades vinos en El Bierzo, faltan que de los 93 puntos máximo que hoy tiene un vino Tierra de León alcance los 98 que obtienen los bercianos. Pero los dos van por buen camino. Nunca vamos a hacer el mejor Chardonnay pero sí el mejor Mencía y Prieto Picudo», concluyó Peñín.