Así será el nuevo museo de San Isidoro

La ampliación de este edificio histórico, fruto del convenio que mantienen la Fundación Montemadrid y el Cabildo, multiplica por tres su espacio, recupera elementos arquitectónicos de gran valor y dota al espacio de un ambicioso proyecto museográfico

Claustro de la basílica de San Isidoro de León / . N. Brandón
S. FERNÁNDEZLeón

San Isidoro es una de las joyas arquitectónicas de España, considerado uno de los tesoros medievales más importantes de Europa, con piezas como el cáliz de doña Urraca o las pinturas románicas del Panteón Real. Con el objetivo de favorecer su visibilidad su museo será rehabilitado. La reforma, según explica Luis García Gutiérrez director del museo, persigue distintos objetivos. Por un lado, que el visitante tenga un conocimiento más amplio de lo que significa la historia de este lugar. Mejorar la exposición y la museología de las piezas es otro de los propósitos. Por último, eliminar las barreras arquitectónicas.

El nuevo proyecto, cuyo presupuesto total asciende a 1.393.558 euros, amplía el espacio expositivo de 1. 200 metros cuadrados a 3.200 metros cuadrados y se podrán visitar nuevos enclaves como la escalera Prional, magnífica obra de arquitectura renacentista; el adarve de la muralla o las galerías altas del claustro procesional, además de piezas de incalculable valor no expuestas actualmente como el Pendón de San Isidoro o el ajuar funerario de la infanta doña María. «Las obras darán más visibilidad a la pieza principal, que es la propia Colegiata», enuncia Luis García.

La reforma, fruto del convenio que mantienen la Fundación Montemadrid y el Cabildo de la Real Colegiata de San Isidoro de León, durará un total de 14 meses pero durante este periodo el edificio no cerrará sus puertas. Al finalizar, el turista podrá visualizar nuevas salas y objetos hasta ahora nunca vistos. «Muchas capillas que ahora se encuentran cerradas se van a musealizar, de manera que el turista además de visualizar estos enclaves podrá observar piezas importantes como el Pendón de Baeza o telas que la colegiata atesora, cuyo valor es incalculable», explica el director de este edificio histórico.

Nueva entrada

Actualmente, el acceso al museo se hace por un lugar de escasa visibilidad, con estos trabajos será modificada recuperando una puerta antigua que existía en el muro meridional

Después de que finalicen los trabajos, el visitante adquirirá su billete en la zona de acogida y, tras ver un audiovisual introductorio, subirá por un ascensor hasta la primera planta, donde empezará la visita en la nueva estancia que resultará y en la que, junto a la sala de la torre, se ubicarán el Tesoro Sagrado, por un lado, y la Biblioteca, por el otro, conformada por la biblioteca renacentista y la llamada cámara de doña Sancha. Todas estas estancias, más el coro alto, estarán ahora a nivel.

A continuación, el visitante saldrá al claustro alto, desde donde podrá acceder al adarve de la muralla de origen romano que se incorporará a la visita. La bajada al claustro bajo se hará por la escalera prioral, magnífica obra de arquitectura renacentista, que como otras partes del edificio no forma parte actualmente de la visita al museo.

Una vez en planta baja, el público visitará todas las dependencias del claustro (capillas, refectorio, cocina y cilla) y el Panteón, saliendo al espacio de acogida, que estará a nivel, por una puerta recuperada en la llamada Capilla de los Arcos.

Tras contemplar estas capillas, el visitante disfrutará de la visita al Panteón Real, que se efectúa como cierre de la visita y no al comienzo como ocurre en la actualidad.

Este edificio histórico, que recibe más de 100.000 visitantes al año, acoge estas obras que solucionarán muchos de los déficits que ahora tiene la institución y añade mejoras para que San Isidoro siga siendo un referente museístico.