La reina de Valdeón 'corona' su trono

Cumpliendo fielmente una tradición de 1580, los vecinos de los ocho pueblos de Valdeón se han unido en torno a la imagen de su patrona para pujarla a hombros desde la ermita de Corona hasta la iglesia de Soto donde los vecinos celebrarán la tradicional novena

Peregrinación de la Virgen de Corona. / Video:A. Cubillas | Foto: M. R.
ANDREA CUBILLASPosada de Valdeón

Solemnidad en el Valle de Valdeón.

A golpe de tambor, al calor de la gaita y con el repique de campanas de fondo, la Virgen de Corona salía a hombros de su ermita pujada por sus vecinos con rumbo a la iglesia de Soto de Valdeón donde este año tendrá lugar la tradicional novena.

Jornada marcada por la devoción de los vecinos de los ochos pueblos de este valle en el corazón de los Picos de Europa unidos entorno a la imagen de su patrona para cumplir fielmente con una tradición que se repite desde el año 1580.

Hombres y mujeres pujando con fervor a su patrona por las pendientes subidas dejando atrás los montes de Corona para llegar a Cordiñanes, los Llanos y Posada donde le esperaban sus vecinos para pujarlas en su caminar en una larga comitiva de fieles, animada por el folclore popular.

Virgen de Corona.
Virgen de Corona.

Una jornada que culminó en la iglesia parroquial de Soto de Valdeón, donde la Virgen de Corona descansará hasta el próximo 8 de septiembre, cuando los vecinos del Valle de Valdeón se vuelvan a reunir en torno a su patrona para cumplir la tradición y pujarla una vez más hasta los Montes de Corona.

Plegarias

Con paso firme, la imagen de la Virgen ha dejado atrás los montes de Corona, los mismos a los que acudieron en el siglo XVI los vecinos de Valdeón para pedirle ayuda a frente a una fuerte sequía que convirtió los ricos pastos de los Picos en eriales.

Sus plegarias obtuvieron como respuesta la deseada lluvia y el Real Concejo hizo entonces, por ellos y sus descendientes, un compromiso con la Virgen que se conserva en un documento de la época.

«E según que lo hablemos de uso e costumbre de nos juntar para hacer e ordenar las cosas pertenecientes al común… e después de jurar por Dios e a Santa Maria e a la señal de la Cruz en la que corporalmente pusieron sus manos derechas…».

Será el próximo 8 de septiembre cuando sus vecinos vuelvan a encomendar sus rogativas a su Virgen de Corona cuando regrese a su ermita, la misma en la que, según cuentan, fue coronado Don Pelayo.

Una jornada donde la religiosidad se volvió a entremezclar con el espíritu festivo en una romería enclavada en un entorno natural y paisajístico único en España.