Un recorrido por la historia de Gradefes a través del monasterio de Santa María la Real

Los turistas pueden visitar el monasterio y a través de visitas guiadas conocer los secretos que en él han permanecido durante los siglos, un paseo en el que no sólo admirar la belleza de la edificación sino también las obras pictóricas y esculturas que en él habitan

Uno de los pasillos interiores del monasterio. / I. Santos
I. SANTOS León

Si las iglesias reflejan la historia y las costumbres de una localidad el monasterio de Santa María la Real de Gradefes tiene mucho que contar entre sus paredes, patios y pasillos. Aunque no ha llegado a nuestros días un documento fundacional fray Mateo de Vega reflejó en un Libro Tumbo en 1594 por orden de la abadesa María Quiñones Pimentel toda la información del monasterio, por lo que se establece su fundación en 1168.

A través de estas señas se establece que fue por medio de una iniciativa de Doña Teresa Petri (o Pérez) cuando se comenzó la construcción del monasterio que más tarde vería ampliaciones y reformas.

El Monasterio Cisterciense de Santa María la Real de Gradefes está situado en la ribera del Esla y se encuentra cerca de la iglesia mozárabe de San Miguel de Escalada y el monasterio de San Pedro de Eslonza, otras dos piezas claves de la historia del sur de la provincia leonesa.

La vida monástica

Fue en 1168 con su fundación cuando dio comienzo la vida monástica, a través de una comunidad llegada del monasterio navarro de Telebrás. Doña Teresa Petri sería la primera abadesa del monasterio y una de sus mayores impulsoras.

Dotó a la congregación de una casa digna para las religiosas y les dio medios para poder subsistir, entre sus donaciones también dejó al Monasterio de Gradefes gran parte de su patrimonio y bienes en varias localidades del sur de la provincia.

La comunidad prosperaba en lo económico y en lo personal y en 1245 fundó otro monasterio en Otero de las Dueñas. Pero los buenos tiempos llegaron a su fin con la desamortización.

En 1835 fueron privadas de todas sus posesiones, a lo que se sumó una crisis de vocaciones que dejó a Santa Maria la Real prácticamente vacía, ya que sólo dos religiosas permanecían en ella. Casi 50 años después un grupo de cistercienses que habían perdido su monasterio de Avilés se unieron a la congregación de Gradefes y la situación volvió a mejorar. Esta y otras fusiones han llevado a la comunidad a mantenerse en el tiempo y sobrevivir a tiempos difíciles haciendo permanecer a la comunidad hasta el día de hoy.

La grandeza de Gradefes

El monasterio cuenta con amplios espacios que se han ido incorporando a través de los años, pero en los que destacan tres épocas principalmente. La más primitiva data de los siglos XII y XIII en la que se construye la iglesia, la sala capitular y claustro .

Fue en el siglo XVII cuando se llevó a cabo la construcción del coro. Durante el siglo posterior también se realizaron importantes reformas y en el XX se construyó un pabellón moderno. Se adaptó en esta época el monasterio a los nuevos tiempos y actualmente esta es la parte que más se habita por la comunidad.