La historia en moto desde Villamañán

El Museo de la Moto de Villamañán alberga una colección de medio centenar de ejemplares restaurados por un vecino de la localidad con los que 'dar un paseo' por la historia desde 1936

Una de las motos de la colección / Raúl Redondo|Sandra Santos
I. SANTOSLeón

Un viaje en moto hasta Villamañán. O un viaje hasta la localidad leonesa para conocer uno de los mejores museos dedicados a las motos de la comunidad. En los antiguos cines del municipio se encuentra el Museo de la Moto de Antonio Marcos, un lugar en el que disfrutar de medio centenar de estos vehículos de dos ruedas.

Desde los años 30 en adelante un paseo por las motos clásicas que han sido recuperadas y restauradas por un apasionado de las dos ruedas. Antonio Marcos reconoce que de todas ha aprendido algo y que tienen para él un encanto especial. «Yo no soy profesional y con todas he aprendido algo nuevo, al final todas tienen un encanto especial para mí», asegura el propietario que con cariño, cuidado y mucho esmero ha recuperado cada una de estas joyas ahora expuestas en el museo de Villamañán.

Medio centenar de motos componen la colección, que nunca es igual. Ya que mantiene algunas en su casa y otras en las que sigue trabajando para restaurar. «En el museo hay unas 50, pero quedan unas pocas en casa», explica el impulsor de la iniciativa, quien las va rotando «para que se vayan viendo todas».

Una Renault del año 36 es la pieza más antigua con la que cuenta este museo, pero si preguntamos por una especial y tras muchas dudas Antonio Marcos se queda con una española: «La Roa es una moto muy bonita y que me dio mucho trabajo».

Un lugar para disfrutar

El museo de la Moto ha funcionado en la localidad como un reclamo turístico al que se suman diferentes actos en los que Villamañán se llena de gente para disfrutar de la Semana Santa, el jazz o las fiestas de la Zarza y San Antonio.

Entre el Páramo y el Esla se encuentra la localidad de Villamañán, un lugar en el que disfrutar, porque como dice su alcalde, Higinio García «hay que venir a Villamañán, que es un pueblo que ni es vega ni paramo ni valle».

La localidad está muy bien comunicada y a pesar de que la despoblación ha afectado en gran medida al pueblo «estamos luchando para continuar adelante».

La localidad es muy activa en eventos de todo tipo y en la actualidad pertenecen a un grupo donde magos, ilusionistas y diferentes actividades visitan el municipio.