Una sierra, dos provincias

La riqueza de La Cabrera permite completar el ascenso al leonés pico del Pico Vizcodillo, de 2.121 metros de altitud, con un refrescante baño en el Lago de Sanabria de Zamora

Lago de Truchillas. /Diputación de León
Lago de Truchillas. / Diputación de León
J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

La naturaleza solo entiende de las fronteras que ella misma impone en forma de abruptas montañas, abismos insalvables o grandes acumulaciones de agua y obvia las que los humanos han ido instalando a lo largo de los siglos. Esto se acentúa cuando esas líneas imaginarias definen el límite entre dos provincias que comparten una misma sierra, como ocurre con La Cabrera, que cose Zamora y León a lo largo de un buen número de kilómetros.

Pese a que se trata de una zona algo desconocida, lo que puede servir para huir de aglomeraciones, lo cierto es que su riqueza orográfica ofrece un sinfín de lugares de los que disfrutar si lo que se quiere es aprovechar los recursos naturales que ofrece para el ocio.

En la carretera que une la localidad leonesa de Truchas con la zamorana de Doney de la Requejada, a un kilómetro y medio de Truchillas en dirección oeste, se encuentra una explanada de tierra con varios carteles informativos que se convierte en el punto de partida ideal para una ruta de montaña que llevará al que la recorra hasta el Lago de Truchillas y, si tiene las fuerzas necesarias, hasta la cima del Pico Vizcodillo, situada a 2.121 metros de altitud,

Después de dejar el coche junto a la LE-7302 y de cargar agua en la fuente situada en el inicio de la ruta, un camino sin dificultad técnica pero con desnivel introduce al andarín en una de las zonas más bellas de La Cabrera baja, camino al lago que comparte nombre con la localidad más cercana, Se trata de un tramo de unos 6 kilómetros de longitud con 500 metros de desnivel positivo que se puede recorrer con niños, aunque ya en el Lago de Truchillas se debe valorar seriamente si los más pequeños estarán capacitados para afrontar la siguiente parte, bastante más exigente técnicamente y coronada además por una pedrera, siendo siempre consciente de que el camino andado después hay que volverlo a recorrer.

La subida al Vizcodillo no tiene pérdida y consta de unos tres kilómetros y medio en los que se ascienden otros 400 metros. La ruta se puede observar desde el lago, y éste servirá siempre de referencia, puesto que a él habrá que regresar para desandar el camino.

Los que suban hasta allí podrán disfrutar de las mejores vistas de la zona, en un lugar privilegiado para observar especialmente los montes Aquilianos, la sierra del Teleno o cimas como Peña Trevinca, el punto más alto de las provincias de Zamora y de Orense.

Tras hollar el techo del día, pero también aquellos que decidieron llegar solo hasta la laguna, toca desandar el camino y regresar al coche, porque los sofocos de la caminata van a tener su recompensa en forma de reparador baño.

Antes de abandonar la zona, es recomendable acercarse, aunque sea para divisarlo a lo lejos, hasta el casticristo de Valdavido, situado entre Truchas y Truchillas. En 1965 fue instalado allí, sobre una de las torres del castillo de Peña Ramiro que aún se conservan, un enorme cristo que desde 1.400 metros de altitud observa imponente toda la zona.

Es hora de viajar al Lago de Sanabria, situado a 45 minutos en coche ya en Zamora, al otro lado del puerto del Escuredo. Allí el baño está asegurado en alguna de sus playas, dotadas de chiringuitos donde reponer fuerzas.