Moeve

Moeve y su compromiso climático para impulsar una economía baja en carbono

Agua, residuos y biodiversidad: los ejes de Moeve para reducir sus emisiones mediante nuevas soluciones energéticas y tecnologías más eficientes.

Laura Fortuño

El agua es inodora, incolora y transparente, lo que la hace invisible a simple vista… hasta que falta. Medirla, cuidarla, optimizarla y devolverla a la naturaleza no solamente es un gesto de responsabilidad, también de supervivencia. 

Entre 2015 y 2022 la eficiencia global en el uso del agua creció un 9% según datos de UN water. Pero el desafío climático exige ir más allá, ya que el agua es un recurso natural de vida muy importante para el planeta. La industria, y en concreto el sector energético, está haciendo grandes esfuerzos para situar a la sostenibilidad ambiental como uno de los motores del cambio hacia la transición energética. Un camino que Moeve, la compañía energética comprometida con la energía y la movilidad sostenibles, no entiende sin una estrategia de economía circular que se asienta en el uso responsable del agua, el incremento de la circularidad de residuos y el cuidado y mejora de la biodiversidad.

Agua: compromiso con la eficiencia hídrica

Dentro de su estrategia 2030 ‘Positive Motion’ y su Plan de Sostenibilidad, ‘Impulsando el Impacto Positivo’, Moeve cuenta con tres compromisos ambientales vinculados con su Estrategia de Economía Circular, que se asienta en tres ejes: agua, residuos y biodiversidad.

En mayo de 2022 lanzó el objetivo para 2025 de reducir un 20% (respecto a 2019) la captación de agua dulce en zonas de estrés hídrico en 2025. Este compromiso, uno de los más ambiciosos del sector energético, supondrá un ahorro de 3.185.000 millones de metros cúbicos de agua dulce al año, que equivalen al volumen de agua en más de 1.200 piscinas olímpicas. 

En el Parque Energético San Roque (Cádiz), la compañía cuenta con la Planta de Recirculación de Aguas, que permite recircular alrededor de 1 millón de metros cúbicos al año, reduciendo significativamente la extracción de agua.

En el Parque Energético La Rábida (Huelva), Moeve dispone de un sistema de optimización de la operación de la planta de recirculación de agua, con el objetivo de recircular el 10% del agua residual, superando el ahorro del 7% del agua, fijado en mayo de 2022 (frente a 2019), que consume anualmente esta instalación.  

En mayo de 2022 lanzó el objetivo para 2025 de reducir un 20% la captación de agua dulce en zonas de estrés hídrico en 2025, igual al volumen de agua en más de 1.200 piscinas olímpicas.

Por otro lado, se han implementado diversas acciones de excelencia operacional con el objetivo de gestionar el agua de forma eficiente, como la recuperación de condensados de zonas de tanques, optimización de los ciclos de las torres de refrigeración y sellado de fugas, entre otras.

Una estrategia de economía circular

Moeve ha fortalecido su estrategia de economía circular con compromisos tangibles: ha incrementado en un 50 % la intensidad de la circularidad de sus residuos en los centros industriales andaluces de aquí a 2030 (con respecto a 2019), y ha aumentado hasta un 15% la presencia de materias primas renovables y circulares en sus parques energéticos.

Respecto a la circularidad de residuos, Moeve ha puesto en marcha el proyecto de recirculación del PESR (Huelva) que cuenta con dos módulos de ósmosis inversa y ultrafiltración con capacidad de 200 m3/h, es decir, permiten reutilizar más de un millón de metros cúbicos al año que se meterán en el sistema de refrigeración del PE. Por otra parte, la planta desaladora de ósmosis inversa de Tenerife está operando a máxima capacidad, suministrando agua desalada a la red pública y reduciendo la demanda de agua dulce de la propia refinería. Esta medida supone un ahorro anual proyectado de 120.000m3, lo que equivale al volumen de 50 piscinas olímpicas.

Protección de la biodiversidad como eje estratégico

El impacto que se realiza en la biodiversidad es un aspecto importante para Moeve. Por eso, la sostenibilidad ambiental marca su camino hacia la descarbonización y la de sus clientes. En su liderazgo de producción de moléculas verdes (hidrógeno verde y derivados, y biocombustibles de segunda generación), la gestión de los recursos naturales y la protección de la biodiversidad forman parte de cada decisión. 

Los hitos de Moeve en su compromiso climático

La nueva etapa de Moeve se basa en una idea clara: crecer generando menos emisiones. Para ello, la compañía está impulsando proyectos estratégicos en biocombustibles, hidrógeno verde y biometano. Uno de los hitos más destacados es la construcción de la nueva planta de biocombustibles 2G, que formará parte del mayor complejo industrial de biocombustibles 2G del sur de Europa. La planta, en el Parque Energético La Rábida, tendrá una capacidad de producción flexible de 500.000 toneladas de diésel renovable y combustible sostenible para la aviación, destinados a impulsar la descarbonización del transporte aéreo, marítimo y terrestre. Este ambicioso proyecto se enmarca en su estrategia para alcanzar las cero emisiones netas antes de 2050, dentro de su aspiración a ser una de las compañías de referencia de la transición energética. 

Moeve también está impulsando proyectos como el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, llamado a convertirse en referente del sur de Europa, y planea el desarrollo de 30 plantas de biometano en España de aquí a 2030. Todo ello acompañado por la expansión de su red de recarga eléctrica ultrarrápida, que ya cuenta con más de 200 puntos operativos en España y Portugal, un paso esencial para facilitar el despegue de la movilidad eléctrica.