La familia del San Isidoro se hace mayor

El Colegio Mayor 'San Isidoro', único adscrito a la Universidad de León, celebra el 75 aniversario desde su registro como residencia universitaria en el Boletín Oficial del Estado y tras haber cambiado varias veces de sede, convertirse en centro mixto y haber visto a ilustres personajes vivir entre sus muros

Una de las habitacionse de la residencia con tres estudiantes. / Noelia Brandón
RUBÉN FARIÑASLeón

Historias, anécdotas y un sinfín de aventuras; tantas como estudiantes que han vivido entre estos muros.

75 años dan para recordar, revivir y emocionar. 75 años en los que más de una decena de directores han ejecutado la labor social y educadora encomendada, desde J.Ferrero López hasta María José Pérez Álvarez.

El Colegio Mayor 'San Isidoro', único adscrito a la Universidad de León, cumple su 75 aniversario siendo centro universitario, exponiendo su alma colegial y siendo el punto de partida de cientos de estudiantes.

Su función real comenzó en 1946, en su primera sede entre República Argentina y Santa Nonia y bajo patrocinio de la Facultad de Veterinaria. Después se trasladó a la calle Cascalería y, desde el 28 de febrero de 1974, ocupa su lugar actual.

El día a día

El día a día se vive entre estudio, ocio y convivencia. Y es que, la vida en la San Isidoro da para mucho y sino que se lo pregunten a los 60 estudiantes que comparten su vida en las 80 habitaciones de las que disponen.

El presidente colegial, Alberto Valiente, destaca la «rutina» durante la semana, al tener que compaginar clases y ocio, lo que dificulta sacar tiempo para otras actividades. Eso sí, los fines de semana la actividad se dispara con diferentes actos programados y otros que van surgiendo.

Los estudiantes cuentan con libertad horaria, especialmente los jueves, viernes y sábados. Eso sí, las horas de las comidas están marcadas y sino que se lo pregunten a Nuria, la cocinera, que para esta jornada tiene preparado un menú a base de garbanzos estofados, pollo asado, ensaladas variadas y una macedonia de frutas.

Un Colegio Mayor de ilustres

Ilustres nombres han comido, estudiado y disfrutado de este Colegio Mayor, como López Riesco -exalcalde de Ponferrada-, Adolfo Delibes -reconocido humanista-, Sosa Wagner -exeurodiputado y catedrático universitario- o Juan Luis Lanero -director del Centro Confucio-.

Esas habitaciones, que guardan mil historias, siguen viendo como generaciones de universitarios disfrutan de las aventuras que se guardan entre sus muros. «Vivir aquí te da el contacto con otras personas. El primer año, cuando llegas aquí sin conocer a nadie, siempre está bien que te den un primer incentivo».

Javier lleva dos años en la 'resi'. Llegó desde La Coruña para estudiar Ingeniería Mecánica y lo hizo porque su hermano, estudiante de Minas, también pasó por este lugar. Otro colegial es Álvaro, de Palencia, y que ya es un veterano al ser su quinto año en la San Isidoro. «Lo bueno es que siendo tantas personas siempre te sientes arropado, no tienes momento de aburrirte», señala, al igual que su compañero Javi: «Siempre hay alguien con quien hablar, con quien estar; y si quieres estudiar, a la biblioteca, y ahí no te molesta nadie».

Las novatadas... y las anécdotas

Las novatadas están prohibidas en el Colegio Mayor San Isidoro, aunque luego están las historias y anécdotas que se pueden contar... y las que no tanto. Desde visitas de bomberos, hasta extintores que se abren, pasando por falsas alarmas que hacen intervenir a la policía O como el famoso día de los tickets dorados de Álvaro, que causó la revolución en la residencia en busca del 'misterioso' pase.

Con motivo del 75 aniversario, la residencia universitaria tiene preparadas diversas actividades y un acto institucional que contará con la intervención de Sosa Wagner y la imposición de becas e insignias a colegiales y directivos relevantes. También se hará una comida con diferentes generaciones de estudiantes y un homenaje a 'Chuco', el conserje que ha estado 35 años al servicio del centro.

La San Isidoro sigue soplando velas y velando por los universitarios. La San Isidoro se mantiene como referente educativo y social y espera seguir siendo casa de estudiantes y cosechando anécdotas entre sus paredes durante al menos 75 años más.