Morán revalida su compromiso al medio rural y reitera los retos en extinción de incendios y mejora de las comunicaciones de la Diputación

Eduardo Morán durante la lectura del pregón. /
Eduardo Morán durante la lectura del pregón.

El presidente de la administración provincial pregona las fiestas de la Cañamona de Matanza, que cumplen 424 años de historia

Leonoticias
LEONOTICIASLeón

El presidente de la Diputación, Eduardo Morán, pregonó la noche de este viernes las fiestas de la Cañamona de Matanza de los Oteros, declaradas de interés provincial y una de las más tradicionales de la provincia con 424 años de historia.

El responsable de la institución provincial fue recibido por el acalde de Matanza, el también diputado Marcelo Alonso, y al acto de arranque de las celebraciones también asistieron el pregonero del año anterior y secretario general del PSOE de León, Javier Alfonso Cendón; el recién elegido presidente de la Mancomunidad del Sur de León (Mansurle), Javier Revilla, y miembros de la corporación municipal, entre otros invitados.

Eduardo Morán destacó en su pregón el tesón de los matancinos y matancinas en mantener la Cañamona a lo largo de los siglos. Reseñó que, en el año 1595 en que está documentado el inicio de la fiesta, reinaba en España Felipe II. «Era cuando en el imperio español no se ponía el sol. Por lo que me han contado, durante los cinco días que dura esta fiesta, tampoco debe ponerse el sol, porque nadie quiere irse a dormir», comentó Morán en tono desenfadado.

El presidente de la Diputación también aprovechó la ocasión para revalidar su compromiso con el medio rural y reiteró los retos de la nueva corporación para la llegada de las nuevas tecnologías de la comunicación a los pueblos y la puesta en marcha del servicio provincial de extinción de incendios, del que es responsable el diputado y regidor de Matanza, Marcelo Alonso.

«Comunicaciones y extinción de incendios son sólo algunos de los múltiples aspectos que hay que mejorar para que la bendición de vivir en el medio rural no se convierta en la maldición de no poder acceder, en igualdad de condiciones, a unos servicios de calidad que sí disfrutan las zonas urbanas. No podemos consentir ningún tipo de agravio y mucho menos el que quiere expulsarnos del lugar en el que deseamos vivir», precisó Eduardo Morán, que también es alcalde de Camponaraya.