Tres víctimas recurren el tercer grado otorgado al violador múltiple de Málaga, que sale de permiso

Tres víctimas recurren el tercer grado otorgado al violador múltiple de Málaga, que sale de permiso

El magistrado, que ahora tendrá que estudiar los argumentos de las mujeres, le autoriza a estar fuera de la cárcel seis días

JUAN CANO Y JOSÉ RAMÓN VILLALBAMálaga

La situación penitenciaria de Juan Carlos G. R., conocido como el violador múltiple de Málaga y condenado a 271 años de cárcel por 24 agresiones sexuales, sigue en el aire. El tercer grado que le otorgó el juez ha sido recurrido ahora por tres de las víctimas, que no están de acuerdo con la decisión, como tampoco lo estaba ni la junta de tratamiento de la cárcel de Albolote ni el fiscal. Sin embargo, sí ha conseguido salir de la prisión con un permiso de seis días que tenía concedido previamente.

Fuentes del Tribunal Superior de Justicia (TSJA) confirmaron que el asunto está «parado» a la espera de que se resuelva el recurso de reforma presentado ante el juez de Vigilancia Penitenciaria por una de las partes –aunque no pudieron precisar cuál, si Fiscalía o víctimas– contra su decisión de concederle la semilibertad a Juan Carlos G. R.

Según ha podido averiguar SUR, el recurso ha sido presentado por al menos tres de las 24 víctimas, quienes, por medio de sus abogados, han mostrado su oposición a que el condenado alcance el tercer grado antes de cumplir 20 años de reclusión, que fue lo que le impuso la sentencia dictada por la Audiencia Provincial. Dado que ingresó en prisión provisional en 2002, se licenciaría en 2022.

En aquella resolución, que data de 2005 y a la que también ha tenido acceso este periódico, el tribunal estableció que «todos los beneficios penitenciarios y el tiempo necesario para acceder a la libertad condicional se referirán a la totalidad de las penas (271 años) y no al periodo máximo de cumplimiento, que en ese momento era de 20 años.

Alejamiento

En el fallo también se le impuso una orden de alejamiento de 2.000 metros respecto al domicilio de las víctimas, a su puesto de trabajo o «al lugar donde se encuentren», ni tampoco comunicarse con ellas o sus familiares por cualquier medio, durante los 15 años siguientes al cumplimiento de la pena de privación de libertad.

Precisamente, esa medida de protección sobre las víctimas ha demorado también la decisión sobre en qué Centro de Inserción Social (CIS) cumplirá –en caso de confirmarse el auto del juez, ahora recurrido– lo que le resta de condena. El motivo es que Instituciones Penitenciarias quiere cerciorarse primero de en qué lugar reside cada una de ellas para evitar que se le asigne un CIS próximo. Siete de las víctimas son españolas y el resto, extranjeras.

Entre tanto, mientras se resuelven los recursos y se aclara su panorama penitenciario, Juan Carlos G. R. disfruta ya de un nuevo permiso de salida de la cárcel. Lo hace desde ayer, cuando cruzó el umbral de la prisión granadina rumbo a Málaga donde, según ha comunicado a la dirección de la prisión, disfrutará de él durante los próximos seis días. También ha sido concedido por orden del mismo juez de Vigilancia Penitenciaria, vía recurso, después de que la junta de tratamiento se los denegara.

El preso viene disfrutando de estos permisos desde hace un año; concretamente, ha tomado ya entre 3 y 5 desde setiembre de 2018. Todos ellos con la autorización del juez y con el informe contrario de la junta de tratamiento. El juez ha argumentado para sus distintas progresiones en grado y los permisos que no tiene expedientes, ha asumido el delito, está arrepentido y tiene un buen pronóstico de reinserción, con «bajo riesgo de reincidencia».

Los educadores y demás componentes de la junta de tratamiento de la prisión alboloteña también han informado desfavorablemente a que se le conceda el tercer grado penitenciario, mediante el cual podrá salir los fines de semana y disfrutar de una hora de calle a diario.

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