El Gobierno recupera la sanidad universal y desmonta una de las medidas del anterior Ejecutivo

La ministra de Sanidad, Carmen Montón, tras el Consejo de Ministros./Juanjo Martín (Efe)
La ministra de Sanidad, Carmen Montón, tras el Consejo de Ministros. / Juanjo Martín (Efe)

Modifica la reforma del PP que retiró la tarjeta sanitaria a los inmigrantes irregulares y la asistencia sanitaria al ciudadano y no al concepto de asegurado

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

El Gobierno puso este viernes punto y final al real decreto 16/2012, la polémica decisión del Ministerio de Sanidad dirigido por Ana Mato que terminaba con la sanidad universal y excluía a los 'sin papeles' -salvo embarazadas, menores y enfermos crónicos- del sistema sanitario, salvo que entrasen por urgencias. «Una sociedad justa no deja a nadie atrás», comentó la ministra de Sanidad, Carmen Montón, tras el Consejo de Ministros que dio luz verde para el real decreto ley que modifique el anterior en varios matices.

La nueva norma garantiza la atención sanitaria a todas las personas que se encuentren en España, al cambiar el concepto de asegurado por el de ciudadano. Además, también da cobertura a pensionistas españoles no residentes en España, los trabajadores desplazados o los empleados transfronterizos. Montón indicó que esta norma «viene a armonizar y a dar cohesión al sistema nacional de salud, que genera igualdad y equidad en el acceso y que da seguridad jurídica a las personas, a los profesionales y a las administraciones públicas». No obstante, solo Murcia y La Rioja estaban cumpliendo con el anterior real decreto, ya que el resto de las comunidades decidieron no hacerlo y prometieron que seguirían atendiendo a todos los pacientes.

El Gobierno insistió en que la aplicación de la norma no implica un mayor coste para las arcas públicas. La atención normalizada en atención primaria permite un mejor control de las enfermedades y de la salud pública, y evita descompensaciones en enfermedades que provocan atenciones urgentes y hospitalizaciones. Por ello, además de la ganancia en salud individual y colectiva, es menos gravoso para el sistema sanitario.

Diferentes organizaciones sociales aplaudieron la decisión del Gobierno. Médicos del Mundo celebró el cambio ya que el real decreto 16/2012 supuso una agresión sin precedentes al excelente Sistema Nacional de Salud. El desmantelamiento del mismo unió «planteamientos xenófobos» con una supuesta rentabilidad que nunca se demostró. «Han sido seis años muy complicados para muchas personas, muchas se han quedado en el camino. Nuestra salud pública y global, nuestra economía y la cobertura sanitaria universal en nuestro país se han resentido profundamente», afirmó José Félix Hoyo, presidente de Médicos del Mundo.

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