Sanidad ha detectado ya 29 casos de intoxicación en el restaurante de Valencia

Sanidad ha detectado ya 29 casos de intoxicación en el restaurante de Valencia

La Conselleria mantendrá cerrado el local hasta conocer la causa exacta

DANIEL GUINDOValencia

La consellera de Sanidad, Ana Barceló, anunció este jueves que el restaurante Riff, en el que supuestamente se intoxicaron varias personas y una de ellas falleció, «permanecerá cerrado hasta que se sepa totalmente y con certeza cuál es la causa y las medidas que se tienen que adoptar».

El último balance de la Conselleria de Sanidad revela que hasta la fecha se han detectado 29 casos de intoxicación, en los que se incluyen los tres miembros de la familia: la madre, una mujer de 46 años que falleció en la madrugada del sábado al domingo; el padre y el hijo de 12 que presentaron una evolución buena con recuperación.

Hasta la fecha, la Conselleria ha entrevistado a 75 personas, que comieron en el restaurante en los tres días previos al sábado, entre el 13 y el 16, según ha informado Sanidad. La clínica de todos los casos, excepto en la fallecida, ha sido sintomatología «muy leve», principalmente vómitos y con buena evolución.

La titular del departamento ha reconocido que se encuentran todavía a la espera de los resultados del análisis de las muestras remitidas al Instituto Nacional de Toxicología, por lo que sin esta información «sería una irresponsabilidad establecer el origen y la causa», puesto que «no sabemos si el fallecimiento tiene una relación directa, hay que ser prudentes y esperar a que concluyan las pruebas«. Sanidad tampoco conoce todavía el resultado de la autopsia de la mujer fallecida.

«Ahora está activado el protocolo de Salud Pública, que es cierre del local (que fue cerrado por la propia empresa), la toma de muestras, el cuestionario a clientes y las entrevistas con los trabajadores. A partir de los resultados, se pueden abrir otros escenarios». En cuanto a la instalaciones del establecimiento, Barceló ha precisado que «el restaurante está perfecto, no tienen ningún problema, y con los dos trabajadores entrevistados no se ha detectado ninguna irregularidad».

La consellera también ha recordado que el pasado verano se registró un episodio similar en un restaurante de la provincia de Alicante, aunque en aquella ocasión no hubo que lamentar ningún fallecimiento. «No fue tan grave y actuamos igual que ahora». Por último, Barceló ha resaltado que «hasta que no se sepa cuál es el alimento que ha producido la toxicidad, no podemos generar alarma entre los proveedores y el resto de restaurantes. nos gusta trabajar con certezas así que, de momento, prudencia».

«A los cuarenta minutos de salir del restaurante Riff empezaron los vómitos»

«En ninguno de los platos notamos nada raro ni pensamos que algo pudiera estar malo. Pero a los cuarenta minutos de salir del restaurante empezamos a tener náuseas. Vomitamos tres o cuatro veces cada uno y también tuvimos que ir un par de veces al baño, pero a las tres horas ya nos estábamos recuperando». Gerardo Gómez y su esposa Marialejandra Portal, vecinos de Mahón, en Menorca, pasaron el pasado fin de semana en Valencia de turismo.

El sábado optaron por el menú degustación del Riff, precisamente el mismo que la mujer fallecida, con la que compartieron sala. «Había hecho la reserva por internet y llegamos a las dos. No vimos nada sospechoso por la pulcritud de local y la esmerada atención. Como estábamos de celebración, incluso sacaron una vela a mi mujer para que soplara. En ninguno de los platos notamos nada raro», recuerda este traumatólogo de 51 años. Sobre las cuatro de la tarde este matrimonio abandonó el local y se fue caminando hasta el hotel en el que estaba alojado. «Estábamos pensando en qué hacer por la tarde cuando mi mujer empezó a sentirse indispuesta y luego yo, pero como somos médicos siempre llevamos algo encima. Nos tomamos un antiácido y nos hidratamos bien. A las nueve ya estábamos mejor, pero nos quedamos en el hotel. Por la mañana ya no teníamos secuelas y pudimos desayunar con normalidad», añade.

Gerardo, pese al incidente, asegura que volvería al restaurante «aunque nos quedaremos más a gusto cuando sepamos el resultado de la investigación». «Estaba todo bien, lo asociamos a alguna especia a la que no estamos acostumbrados porque la sensación era como si algo te hubiese sentado mal», añade. También disfrutaron del resto de su estancia en la capital: «comimos paella, fartons, horchata...».