Un entrenamiento de élite para el deportista popular

Grupo Fisioclínicas estrena su nueva tecnología, iAltitude, que permite obtener los beneficios del entrenamiento en altura con sesiones en activo y en pasivo 'jugando' con la saturación del oxígeno, lo que incide en la recuperación post-ejercicio y entre esfuerzos

Un usuario prueba la tecnología iAltitude en reposo. / N. Brandón
Dani González
DANI GONZÁLEZLeón

Entrenar en altitud, pero sin salir de la ciudad de León. Grupo Fisioclínicas ha presentado este miércoles su nueva tecnología, iAltitude, que permite a cualquier, con un entrenamiento personalizado, obtener los beneficios, tanto deportivos como de salud, del esfuerzo en altura.

«Es la herramienta más potente para desarrollar el rendimiento de los deportista: la hipoxia intermitente, en la que sometes al usuario al estrés de estar incluso 7.000 metros de altitud para ver cómo cae su saturación de oxígeno», explica Alberto García, director técnico de iAltitude.

Destacan que los beneficios sólo aparecen a partir de que la saturación de oxígeno cae del 90%, algo a lo que el cuerpor se acaba «adapatando».

Este entrenamiento, que se da en sesiones entre 45 y 90 minutos, puede ser activo, en un tartán rodante o en una bicilceta estática, llegando, como maximo a los 5.000 metros de altitud, o en pasivo, en una butaca, pudiendo alcanzar los 7000 metros.

Esta tecnología es pionera en León, sólo hay 30 centros en España con ella, y Fisioclínicas quiere hacerla popular en León. «Hemos lanao esta apuesta con los deportistas de élite de la ciudad, con el Abanca Ademar, la Cultural o los equipos de baloncesto, para que lo pruebe uno de los jugadores y compare sus beneficios respecto a sus compañeros», explica Javier Elorrieta, gerente de Grupo Fisioclínicas.

Los beneficios, afirman, empiezan a notarse desde la sexta sesión, pero desde la décimoquinta el usuario tiene otra experiencia totalmente distinta. No solo se usa en el mundo del deporte, también en la medicina aeroespacial y en el mundo militar. Esta tecnología es única para cada usuario.

A partir de los 1.800 metros de altitud, las mejores comienzan a notar. Lo primero que nota el usuario, aseguran, es que duerme mejor, pero también hay una mejor recuperación entre esfuerzos.

Esta tecnología nació para tratar a enfermos de epoc y asma, y ahora, aunque se sigue utilizando para el mundo médico, se ha extendido al deporte para mejorar el rendimiento de los deportistas de élite y también los populares.

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