La tirita del futuro: sensible al calor y capaz de cerrar las heridas más rápido

El apósito adhesivo activo (AAD)./Wyss Institute at Harvard University
El apósito adhesivo activo (AAD). / Wyss Institute at Harvard University

Los apósitos adhesivos activos están inspirados en los embriones en desarrollo, cuya piel es capaz de curarse completamente sin dejar cicatriz

Elena Martín López
ELENA MARTÍN LÓPEZMadrid

El tiempo cura las heridas, pero estas tiritas de última generación aceleran el proceso. Se llaman apósitos adhesivos activos (AAD) y han sido creados por investigadores del Instituto Wyss de Ingeniería de Inspiración Biológica de la Universidad de Harvard (EE UU), la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas John A. Paulson de Harvard (EE UU) y la Universidad de McGill (Canadá). Aunque podrían confundirse con una tirita corriente, dada su forma y tamaño, los AAD pueden cerrar las heridas significativamente más rápido que otros métodos y prevenir el crecimiento de bacterias sin la necesidad de cualquier otro estímulo adicional.

Están inspirados en la piel de los embriones en desarrollo, capaz de curarse completamente sin dejar cicatriz gracias a la producción de unas fibras que se contraen para juntar los bordes de la herida. Las células de la piel pierden esta capacidad una vez que el feto se desarrolla más allá de cierta edad, por lo que una lesión que ocurra después de ese punto causará inflamación y cicatrización durante el proceso de curación.

Con el fin de imitar esta función, los investigadores agregaron a hidrogeles adhesivos resistentes, desarrollados previamente, un compuesto químico sensible al calor llamado PNIPAm, que repele el agua y se encoge a aproximadamente a 32 grados centígrados. El hidrogel resultante demostró la capacidad de contraerse al exponerse a la temperatura corporal, y se enriqueció con nanopartículas de plata incrustadas que protegen contra los microbios para evitar las infecciones.

Además, los investigadores pudieron ajustar cuánto cerrar la herida alterando la composición en acrilamida de los apósitos durante su proceso de fabricación. «Esta propiedad podría ser útil cuando se aplica el AAD a heridas en una articulación como el codo, que se mueve mucho y probablemente se beneficiaría de un ADD mucho más laxo, en comparación con un área más estática del cuerpo como la espinilla», explica Jianyu Li, profesor asistente en la Universidad McGill y uno de los autores principales del proyecto.

El invento ha sido probado con animales, como cerdos y ratones, dando resultados muy positivos y esperanzadores. «El AAD se adhirió a la piel de cerdo con una fuerza adhesiva diez veces mayor que la clásica tirita e impidió que las bacterias crecieran, por lo que esta tecnología ya es significativamente mejor que los productos de protección de heridas más utilizados, incluso sin considerar sus propiedades de cierre de heridas», ha dicho Benjamin Freedman, otro de los investigadores.

En los últimos años, se han desarrollado apósitos para heridas más sofisticados que las comunes tiritas y vendas, pero son difíciles y caros de fabricar, lo que limita su uso. Los ADD son elásticos, resistentes, altamente adhesivos y antimicrobianos y «tienen el potencial de ser utilizadas no solo para lesiones cutáneas, sino también para heridas crónicas como úlceras diabéticas y úlceras por presión o para la administración de fármacos», ha dicho David Mooney, profesor de Bioingeniería y otro de los autores de la investigación.

«Esperamos realizar estudios preclínicos adicionales para demostrar el potencial de AAD como un producto médico y luego trabajar hacia la comercialización», añade Freedman. El trabajo ha sido publicado en 'Science Advances' y, de tener éxito, podría suponer un gran avance en la cura de las heridas.