Ocho millones de conductores presentan problemas de visión

Los expertos reclaman pruebas anuales para comprobar la agudeza visual todos los años y no solo cuando se renueva el carnet de conducir

ALAIN MATEOSMadrid

Primeros días de verano y la 'operación salida' está en marcha. Millones de conductores salen a las carreteras con un problema común: la falta de visión. Un estudio realizado por Essilor y la Fundación Española para la Seguridad Vial y el Instituto de Tráfico y Seguridad Vial (Intras) de la Universidad de Valencia, establece que ocho millones de conductores, el 29,5% de las personas con carnet, no ven con nitidez las señales de tráfico y marcas viales. Además, el estudio refleja que los encuestados ven más peligroso «tener una mala visión que tomarse dos cervezas» a la hora de ponerse al volante.

El profesor Luis Montoro, presidente de Fesvial y catedrático de Seguridad Vial de la Universidad de Valencia, afirmó que «los accidentes de tráfico que tienen que ver con la visión, están cifrados entre el 5 y 20% del total». La calidad parcial de lo que observa un conductor en la carretera provoca fatiga y estrés, lo que produce una falta de percepción a la hora de calcular la distancia de seguridad y un aumento del tiempo de reacción, lo que conlleva a un incremento del índice de accidentalidad, tal y como recalca este estudio en el que también han participado Fesvial, Intras, RACE y CNAE y Cepsa. Si a ello se le suma condiciones climáticas adversas o nocturnidad, la agudeza visual se ve reducida en un 70%. «En Bélgica por la noche todas las autopistas están iluminadas, y en España no», aseveró Montoro, que coordinó este estudio realizado a 3.249 conductores que repostaban en diferentes estaciones de servicios Cepsa, de forma aleatoria y de todas las edades, entre el 20 de marzo y el 30 de abril de este año. La metodología utilizada consta de una encuesta y unas pertinentes pruebas médicas a los encuestados.

Uno de cada diez accidentes nocturnos se produce a causa de un deslumbramiento. Una acción frecuente en las carreteras de alta velocidad y con doble sentido y que afecta de manera importante a los conductores, ya que el estudio revela que la mitad de los encuestados tardan más de 20 segundos en recuperar completamente una visión correcta de la vía después de un deslumbramiento. Montoro, además, incidió en que si se circula a una velocidad de 120 km/h, en los primeros cinco segundos el conductor «habrá recorrido 170 metros sin visualizar correctamente la carretera». Si extrapolamos el cálculo a la duración media que tardan los usuarios de las vías en recuperar la visión estaríamos hablando de recorrer casi un kilómetro sin ver correctamente.

Concienciación

Una de las conclusiones a la que llegan los expertos, es la larga periodicidad establecida en la revisión visual de los conductores. Actualmente, la normativa regula el paso por el oftalmólogo cada diez años y a partir de los 65, cada cinco años. Es decir, cuando hay que renovar el carnet de conducir. Montoro cree que «hay que modificarlo» y establecerlo en una inspección anual. El estudio revela que aproximadamente cuatro de cada diez conductores llevan más de dos años sin chequear su visión, e incluso un tercio de estos afirman «no haber hecho nunca una revisión» sin contar las obligatorias.

El informe del Intras insiste en la falta de concienciación, ya que ponerse al volante aun viendo mal es «menos peligrosa» que otras situaciones de riesgo. Las visitas al oftalmólogo son importantes puesto que de un año para otro con el paso de la edad, cualquier persona puede precisar del uso de sistemas de corrección, como pueden ser las gafas que las utilizan un 84% de los conductores que utilizan estos métodos.

Las revisiones además son capaces de medir la extensión visual del ojo, es decir, la capacidad visual a altas velocidades unida al efecto túnel y a la captación de objetos laterales. Por otra parte, dos de cada tres usuarios padecen problemas de este tipo. Montoro cree que «el riesgo de siniestralidad se multiplica si el conductor ya cuenta con dificultades de por sí». Un peligro que afecta en su mayoría a los peatones, afectados por atropellos por irrupción lateral.

Los datos ofrecidos por el Catedrático Luis Montoro reflejan la cruenta realidad de las carreteras españolas y que dejan para el recuerdo a millares de personas. En el último año son 1.830 personas las que se han dejado la vida en las vías de nuestro país y 120.000 sufren las consecuencias derivadas de los accidentes. Casi la mitad de ellas, con problemas de movilidad. En España, desde que se contabilizan las cifras, alrededor de 61.000 personas han muerto en las carreteras y más de dos millones han resultado heridas. Un dato que si lo estrapolamos al resto del planeta, ofrece la cifra de 4.000 fallecidos al día y más de 130.000 lesionados cada 24 horas.