Un jurado declara culpable al hombre acusado de matar a golpes al bebé de su expareja en Sevilla

La madre del bebé muerto y su expareja comparecen en el juicio./EFE
La madre del bebé muerto y su expareja comparecen en el juicio. / EFE

El tribunal exculpa a la madre de la muerte, pero acusa a ambos de maltrato habitual a los dos hijos de ella

CECILIA CUERDO

Un jurado popular declaró hoy culpable al hombre acusado del asesinato del bebé de 18 meses de la mujer con la que convivía en Sevilla, una muerte que se produjo tras zarandearle y golpearle la cabeza en varias ocasiones. En su veredicto, absuelven a la madre del pequeño al entender que no fue consciente de esa agresión porque estaba en otra habitación. No obstante, el jurado popular entiende por unanimidad que ambos maltrataron de forma sistemática a ambos hijos de la joven.

La decisión del jurado se dio a conocer este miércoles después de una semana de juicio. Ahora será el magistrado presidente quien dicte sentencia en los próximos días. Ambos se enfrentaban a penas de hasta 28 años de prisión por los delitos de asesinato y maltrato en el ámbito familiar, aunque en sus calificaciones finales tanto la Fiscalía como la acusación particular que ejerce el padre de los niños redujeron las condenas y acusaron a la mujer solo de maltrato, con penas de tres años de cárcel, y maltrato y homicidio imprudente con 10 años de cárcel, respetivamente.

Tras su deliberación, el jurado considera probado que la pareja formada por E. T. R e I. R. M. maltrató de forma habitual y frecuente a los dos hijos de ella, fruto de una relación anterior. Todos ellos convivían junto a otros dos hijos de él, cuyo testimonio ha sido decisivo para los miembros del jurado al narrar parte de esas agresiones que presenciaron e incluso en alguna ocasión intentaron parar.

El relato de hechos aceptados por el jurado describe el calvario sufrido por el bebé y su hermano mayor, entonces de tres años. Golpes continuos y duchas de agua fría, enclaustramiento a oscuras en su habitación, e incluso almohadones contra la cara para que dejara de llorar. Sobre la muerte del bebé, se da por probado que el acusado acostó al pequeño sobre las 19:00 horas y dado que no dejaba de llorar, le zarandeó «bruscamente», golpeándole la cabeza con una superficie plana que no se precisa. Unos golpes que le provocaron lesiones en la parte trasera del cuello y hemorragias internas que derivaron en un edema cerebral, causa de la muerte ocurrida un par de horas después.

En este sentido, la mayoría del jurado da por válido que la mujer en ese momento estaba en otra habitación hablando por teléfono y no se percató de la agresión. Confiada en que el niño dormía las veces que se acercó a verle, como le había dicho su pareja, no fue hasta pasada la media noche cuando descubrió que el pequeño estaba inconsciente.