Rubén Darío, cocinillas

Retrato de Rubén Darío (Wikimedia Commons CC PD) y picadillo típico nicaragüensa. /
Retrato de Rubén Darío (Wikimedia Commons CC PD) y picadillo típico nicaragüensa.

El príncipe de las letras fue aficionado a la buena mesa e incluso hizo sus pinitos frente a los fogones

Ana Vega Pérez de Arlucea
ANA VEGA PÉREZ DE ARLUCEAMadrid

Nunca se sabe dónde se puede encontrar material culinario. Y si, miren dónde he dado con un par de curiosas recetas: en la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Concretamente en su biblioteca digital, donde se encuentra parte del archivo documental del poeta nicaragüense Rubén Darío (1867-1916). Entre los papeles digitalizados por la AECID están dos fórmulas de cocina manuscritas procedentes del fondo del príncipe de las letras castellanas. No parecen poder atribuirse a su mano, porque la escritura es distinta, pero casi con toda seguridad fueron apuntadas por su pareja Francisca Sánchez del Pozo durante su convivencia. En un lado del papel vienen unas palabras del poeta («los unos tienen la vanidad de lo que hacen; los otros la seguridad de lo que son») mientras que en el otro figuran dos estupendas recetas para elaborar masa de pastelillos y picadillo, un plato típico de Nicaragua a base de carne picada y verduras.

Receta de picadillo procedente del archivo personal de Rubén Darío.
Receta de picadillo procedente del archivo personal de Rubén Darío.

Amante de la buena mesa y de los platos típicos de su país natal, Rubén Darío prestó bastante atención a la gastronomía y llegó a escribir varias crónicas sobre el tema para el periódico argentino 'La Nación'. En 1912 envió a este diario desde París varios artículos sobre la cocina gala y su popularidad entre los escritores de aquel país, dedicando otro texto a las recetas de literatos españoles. Cien años después, él mismo consta como uno de los escritores más afamados de la literatura en castellano y sus simpatías culinarias han sido objeto de un libro llamado 'A la mesa con Rubén Darío', editado en Nicaragua y que recoge sus escritos relacionados con la ciencia culinaria y algunas recetas de su familia o amigos.

Pero vamos a lo vamos, que es cocinar. Si quieren ustedes hacerlo al gusto del autor de 'Cantos de vida y esperanza' (1905) solamente tienen que seguir las instrucciones que amorosamente vienen recogidas en la cuartilla. Para elaborar picadillo «se hace un mojo de tomates, cebollas y ajos; cuando esto está se coge carne que esté bien picadita y se solfríe con el mojo. Si Ud. quiere, puede añadirle pasas, aceitunas y un huevo duro con lo cual queda muy bueno». Para la masa de los pastelillos «se coge media libra de harina y se le añade sal y una cucharita de baking powder y se mezcla bien, después se coge un pedacito de mantequilla o manteca y se frota con la harina hasta que todo esté bien unido, entonces se le echa agua suficiente y una yema de huevo y se amasa todo bien. Si la masa queda demasiado blandita añádale más harina».

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