La universidad española: poca élite, pero una gran clase media

La universidad española: poca élite, pero una gran clase media

Solo tiene una decena de campus entre los 500 mejores del mundo, pero el 64% de sus centros públicos pertenece el millar con más calidad del planeta. La Universidad de Barcelona vuelve al 'top 200' y la Universidad de Navarra es la primera privada española en colarse en la selección global

Alfonso Torices
ALFONSO TORICESMadrid

El Ranking Académico de las Universidades del Mundo (ARWU), elaborado como cada año por la Universidad Jiao Tong de Shanghái y dado a conocer hoy, confirmó las dos caras del sistema de educación superior español, con una reducida presencia entre la élite mundial –comandada como cada año por la estadounidense Harvard–, pero, por contra, con un muy alto nivel medio en la mayoría de los campus públicos del país.

El conocido como 'ranking de Shanghái', la clasificación planetaria de universidades más antigua, prestigiosa e influyente, en su edición de 2018, solo incluye a diez centros españoles entre los 500 mejores, uno menos que el año anterior, lo que confirma una pérdida de presencia en la élite mundial, con una goteo negativo y continuado desde 2015, cuando España alcanzó su máximo y logró colocar a 13 campus en este 'top 500'. Como ocurre desde la primera edición, en 2003, no hay españoles entre los cien primeros y la Universidad de Barcelona es la única que logra estar entre los 200 mejores, algo que el centro catalán consigue desde 2014, con el paréntesis del año pasado.

Sin embargo, la misma institución académica publicó también hoy la lista de las que considera las otras 500 grandes universidades del planeta, las clasificadas entre los puestos 501 y 1.000, la clase media mundial de la educación superior, muchos de cuyos centros, según aseguran los expertos asiáticos, «tienen potencial» y pelean ya por dar el salto en próximos años al 'top 500'. La lista ampliada demuestra que 33 universidades españolas –todas públicas salvo la Universidad de Navarra– están entre las 1.000 mejores del mundo, un nivel que solo pueden acreditar el 6% de los centros de educación superior de los cinco continentes. Esto significa que el 64% de los campus públicos españoles, dos de cada tres, están entre los de mayor calidad del planeta.

La razón principal que aleja a los campus nacionales de los primeros puestos es que el 'ranking de Shanghái' valora esencialmente la investigación de muy alto nivel (sobre todo la científica y técnica) por encima de la docencia y prima con hasta un 30% de puntuación a las universidades con alumnos y profesores en posesión del premio Nobel o la medalla Fields (Matemáticas), de los que España carece. Roberto Fernández, presidente de los rectores españoles, además de recordar que para estar arriba en este ranking hay que poder fichar a premios Nobel, defiende que es más importante tener 33 universidades entre las 1.000 de mayor calidad que dos entre las cien mejores y el resto de bajo nivel, porque «lo importante es el sistema, que todos los centros tengan una calidad parecida y homologable a los europeos».

La élite española, según el 'top 500' de ARWU, está compuesta por diez centros, tras la salida este año de la Jaime I de Castellón. La Universidad de Barcelona es la única ubicada entre los puestos 150 y 200 y la siguen la Complutense de Madrid, la Pompeu Frabra y la de Granada, todas ellas entre las posiciones 201 y 300. En el siguiente escalón, en el grupo de las 301 a 400 mejores, están la Autónoma de Madrid y la de Barcelona y la Universidad del País Vasco. Entre el último centenar de la clasificación principal están la Politécnica de Valencia y las universidades de Santiago de Compostela y Valencia.

Navarra, la primera privada

Los autores del ranking consideran que son siete las principales «candidatas» españolas a ingresar en próximos años en el 'top 500', que se corresponden con las posiciones 501 a 600 de la lista complementaria. Son la recién descendida, la Jaime I de Castellón, la Politécnica de Madrid, y las universidades de Oviedo, Sevilla, Islas Baleares, Vigo y Zaragoza. Esta clasificación ampliada del ranking oficial, que se publicó en 2017 por vez primera del puesto 501 al 800 y que este año se ha ampliado hasta los 1.000 campus, ha traído otra sorpresa. Por primera vez una universidad privada española, la de Navarra, se cuela en la sección planetaria, ubicada entre las posiciones 901 a 1.000.

Las diez primeras posiciones del 'ranking de Shanghái' están copadas por las ocho principales universidades estadounidenses, con Harvard y Stanford a la cabeza, y por las dos ilustres británicas, Cambridge –que se asienta en el tercer puesto– y Oxford (séptima). No hay posibilidad de encontrar un campus que no pertenezca a uno de estos dos países hasta la posición 19, donde se ubica el Instituto Federal Suizo de Tecnología, con sede en Zurich.

El dominio estadounidense entre las mejores universidades del mundo es abrumador. En el 'top 20' de centros acapara 16; en el 'top 100' tiene 46; y en el global de las 500 principales, 139. Le siguen como potencias universitarias China, con 65 centros (cinco más que en 2017), y Gran Bretaña, con 39 campus, ocho de ellos en el 'top 100'.

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