Una de cada cuatro familias no participa en la educación infantil de sus hijos

Una de cada cuatro familias no participa en la educación infantil de sus hijos
A. Quintero

El 83 % de los docentes manifiesta que se dedica más tiempo a la lectoescritura, la lógico-matemática o a un segundo idioma, que a los aspectos emocionales o de valores

EFE

Las familias participan muy poco en la educación de sus hijos durante los primeros seis años de vida y solo una de cada cuatro se implica, según los educadores infantiles, que reclaman más tiempo para poder educar en valores y «hacer buenas personas en las aulas».

Son algunas de las conclusiones del VI Estudio de Opinión sobre Educación Infantil en España de la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (Amei-Waece), que insiste en que «la primera infancia es una de las fases más importantes e influyentes en la vida de cualquier niño». Por ello, creen que es inadecuado que «el 25,5 % de las familias tenga una implicación »muy baja« en la educación de sus hijos y que solo participe en ella con la intensidad deseada un 12 %.

«La implicación de las familias cuando sus hijos acuden por primera vez a un centro infantil es alta debido a las necesidades asistenciales del niño, pero disminuye según van adquiriendo autonomía y no prestan atención a la parte educativa que se delega en los maestros», asegura el informe.

La directora de comunicación de Amei-Waece, Elvira Sánchez, asegura que el estudio refleja la «falta trabajo de equipo entre educadores y familias» y que 2 de cada 3 docentes encuentran poco realista o «inadecuado el currículo infantil».

En este sentido, un 83 % de los docentes manifiesta que dedica más tiempo a la lectoescritura, la lógico-matemática y un segundo idioma, que a los aspectos emocionales o de valores. «No estamos centrando en que aprendan el inglés cada vez más pronto y nos estamos olvidando de que sean buenas personas», advierten los docentes.

También critican «por escaso» el apoyo de las administraciones a la educación infantil en el primer ciclo (0-3 años), que para el 55 % «es bajo o muy bajo», mientras que en la etapa 3-6, un 50 % lo califica de alta.

El 76 % de los educadores infantiles creen también que el ratio del primer ciclo no es el adecuado, la misma opinión que tiene 56 % respecto a la segunda fase y piden «una mayor liberación de los maestros en tareas administrativas» para poder mejorar su labor educativa en el aula.

Además, el 73 % de los educadores alerta sobre la «primarización de la etapa» que consiste en «entender el segundo ciclo como un prologo hacia la Primaria con contenidos y criterios de evaluación que merman la identidad y la autonomía de la Educación Infantil.