El aumento del número de grados universitarios despista a los alumnos

Varios estudiantes realizan la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU)./EFE
Varios estudiantes realizan la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). / EFE

El Observatorio del Sistema Universitario asegura que la oferta actual, que ha crecido un 19%, no es «inteligible»

Doménico Chiappe
DOMÉNICO CHIAPPEMadrid

La oferta de grados se ha disparado en los últimos años y en 2018 las universidades españolas ofrecieron 2.854 grados, un 19% más que en 2011, según el informe 'Grados universitarios, ¿cuáles y cuántos? Análisis de la oferta de estudios de grados en las universidades públicas y privadas españolas', elaborado por el Observatorio del Sistema Universitario. En esta enorme canasta de posibilidades estudiantiles no falta la creatividad para poner nombres.

«En octubre de 2017 se constaban 560 nombres distintos de grados en el Registro de Universidades, Centros y Títulos», dice el estudio. «De ellos, 345 se ofrecen en una única universidad (el 13% del total de la oferta)». En este sentido, la nueva nomenclatura para cautivar a los posibles alumnos no es equitativa por facultades. Si la creatividad a la hora de bautizar el pénsum hizo que en Artes y Humanidades pasaran de 20 nombres distintos a 120, en Ciencias de la Salud se pasó de 12 a 21.

«La oferta actual es insuficientemente inteligible para estudiantes, familias, instituciones y empresas, mientras que es heterogénea en cuanto a amplitud temática, alcance de conocimientos y vigencia temporal, sentencian Albert Corominas y Vera Sacristán, autores del trabajo. «Muchos nombres de los títulos corresponden a los 'tradicionales' que ya figuraban y, por consiguiente, son fácilmente reconocibles. De otros (títulos), en cambio, se tienen menos referencias». De los primeros, que comprenden el 22% del total, se ponen de ejemplo Derecho (el más popular), Medicina o Psicología. De los segundos, que suman el resto de la oferta, el ejemplo sería Estudios Francófonos Aplicados.

En Artes y Humanidades los nombres de los grados pasaron de 20 a 120 desde la reforma de 2011

«El hecho de que algunos centenares de grados no se repitan o se repitan muy poco es incompatible con la afirmación, bastante usual, de que la oferta de formación de primer ciclo es prácticamente la misma en casi todas las universidades», sostiene la investigación. Ante esos 560 nombres distintos -que corresponden a 365 significados distintos, «es decir, 3,15 veces el número de nombres que figuraba en el catálogo de títulos antes de la reforma»-, el estudio aconseja «suprimir los denominados grados propios y aclarar la relación entre la formación universitaria y la profesional». Además piden revisar que se cumplan los objetivos de formación generalista en todos los estudios y reducir el número de grados.

Privadas y públicas

La diferencia entre las privadas y las públicas es que las primeras se enfocan en las ramas de las Ciencias de la Salud y las Ciencias Sociales y Jurídicas, y reportaron un crecimiento de 66%, mientras que en las públicas sólo fue de 2%. El ejemplo más destacado de este fenómeno, que ocurre desde que se aplicó la reforma en que las licenciaturas y diplomaturas pasaron a grados y máster, es la Universidad Rey Juan Carlos, que triplicó su cartera (3,24 veces más). Le sigue la San Jorge (3,20 más) y la Nebrija (2,47).

«El gran incremento en las privadas (285 estudios) resulta de los 112 grados en universidades que no existían o no impartían títulos oficiales antes de la reforma y de un aumento de 173 (39,4 %) en las que lo hacían», afirma la investigación. «Así pues, la reforma ha supuesto un gran incremento en el número de nombres de los títulos. Aunque en menor medida, también ha crecido el número de estudios. Es decir, el número de grados en el curso 2017-2018 es mayor que el número de estudios de ciclo corto y de ciclo largo que se impartían antes de la reforma», concluye el informe divulgado este martes.