Hasta cuatro años de cárcel por fugarse en un accidente de tráfico

Hasta cuatro años de cárcel por fugarse en un accidente de tráfico

El Parlamento aprueba endurecer el Código Penal, una petición popular liderada por Anna González con el apoyo de 326.000 personas

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

Después de tres años de 'carrera', Anna González llegó a la meta. Por fin, ha conseguido su objetivo, que las penas a los conductores que causen accidentes y se den a la fuga contemplen la cárcel. Ayer, el Senado dio el último visto bueno definitivo a la ley, con 220 votos a favor y 17 en contra (Podemos): aquella persona que se de a la fuga se enfrentará a una pena de entre seis meses y cuatro años de prisión y no podrá conducir entre uno y cuatro años. Si la causa del accidente fuera fortuita, la pena se puede reducir. Acompaña a este nuevo delito el agravamiento de las condenas por las imprudencias al volante, en especial las derivadas del exceso de velocidad y el consumo de alcohol y drogas. En el caso de que haya varios fallecidos, la máxima pena será de nueve años de cárcel.

Además las lesiones vuelven a ser sancionadas después de que la reforma del Código Penal de 2015 las dejara fuera. Ahora, recibirán una multa de tres a doce meses. Curiosamente, el mismo partido, el PP, ha sido el impulsor de los dos cambios.

«Estoy muy satisfecha», señaló González tras conocer la decisión de la Cámara alta. Se quedó viuda en 2013 cuando su marido murió atropellado por un camión mientras circulaba en bicicleta cerca de Torrejón de la Calzada (Madrid). La juez consideró que no había delito de omisión porque Óscar falleció al instante. Anna siguió luchando en los tribunales y en las redes sociales.

Comenzó con la iniciativa 'Por una ley justa', en el que reclamaba que quien se fugue de un accidente lo pague. No quería que otro caso como el de su pareja quedara impune. Poco a poco, aglutinó el apoyó de partidos, deportistas -Alberto Contador, Pedro Delgado, Alejandro Valverde, Purito Rodríguez, entre otros muchos- y de 326.000 personas que firmaron la petición en la plataforma change.org. «Ha sido una verdadera montaña rusa», explicaba ayer por la mañana antes del pleno del Senado. «No ha sido fácil», indicó Anna que, a partir de ahora, se va a dedicar «a vivir».