Alzar la voz y tomar el poder

Leticia Espinosa, Victoria Ortega, Mabel Lozano, Adriana Scozzafava y Gloria Lomana . / Virginia Carrasco

En la última jornada del Santander WomenNOW Summit se pide que las leyes sean efectivas y que se abran las puertas a las mujeres, aun cuando eso implique imponer cuotas

DOMÉNICO CHIAPPEMadrid

A las mujeres reunidas en la mesa redonda 'Soy mujer, ¿soy feminista?' del Santander WomenNOW les gustaría que no existiera el 8M ni el Ministerio de Igualdad, ni el día de la Violencia de Género. Eso significaría que el feminismo ha triunfado y la equidad de la mujer con respecto al hombre se ha normalizado y ya no habría mujeres asesinadas por sus parejas ni brechas salariales. «Somos heroínas de lo cotidiano», asegura la periodista Gloria Lomana. «Demandamos visibilidad».

«Somos nosotras las que tenemos que tirar de nosotras», afirma Leticia Espinosa de los Monteros, presidenta del Círculo Orellana, en una de las últimas mesas redondas de la primera edición de este foro por la igualdad real de mujeres y hombres. «En nuestras casas y familias también. Transmitir a nuestros hijos e hijas esa parte positiva de nosotras mismas».

En esta «sociedad privilegiada» se ha evolucionado en esta dirección. Victoria Ortega, presidenta del Consejo General de la Abogacía, recuerda que antes de 1981 el Estado español no reconocía los bienes gananciales en los matrimonios. Pero aún falta mucho por hacer. «En la abogacía del Estado el 48% del total somos mujeres», dice Ortega. «En cambio, en cargos de representación del Consejo General somos el 16%, un porcentaje lamentable». Recuerda Ortega cuando el feminismo generaba perplejidad. «Pasamos de la época del asombro, aquella cuando la mujer salía y decía: 'anda, mira qué espabilada. Salió listuca'. Eran tiempos muy diferentes al actual».

En este foro, en que se debatió si el feminismo necesitaba adjetivos para definirse, se reconoció que uno de los grandes avances del movimiento ha sido salir de los círcuitos de élite para llegar a la calle. «Hablar de postfeminismo es decir que el feminismo ha conseguido todo lo que quería», opina Mabel Lozano, actriz y directora de cine. «Aunque llevamos dos siglos, todavía no hemos logrado todo lo que queríamos. Por eso, no puede incluir otras reivindicaciones, como el del movimiento 'queer', cuando hay muchas cosas por hacer».

Lograr el poder

«Nadie renuncia al poder» es un axioma que se ha escuchado en varias ponencias del Santander WomanNOW durante estos dos días de intervenciones en el Museo Reina Sofía de Madrid. Pero para cambiar la sociedad se requiere ese poder, concentrado ahora en los hombres. «Desde posiciones de inferioridad no se cambian las cosas», sostuvo Adriana Scozzafava, directora de Accenture y responsable de los programas de Diversidad de Género. «Hay que propiciar que las mujeres lleguen al poder y que se genere masa crítica, para que la lucha no la hagan unas pocas elegidas. Lo que no se moviliza, no sucede. Cambiar de valores será beneficioso para nosotras, y para ellos también».

Virginia Carrasco
Vídeo: Así ha sido el segundo y último día del Santander Women Now Summit

Para lograrlo, Ana Irusta, directora de Recursos Humanos del Banco Santander, da tres consejos. «Hacer 'networking' con otras mujeres, alzar la voz para pedir lo que tienes que pedir y educar a los que tienes alrededor». Y para no esperar cien años por la igualdad, como calculan los organismos internacionales, Ortega defiende las cuotas. «Las cuotas son necesarias e importantes si no hay otra forma de dar oportunidad a las mujeres. Tenemos la ley más avanzada de Europa, pero no es imperativa. Es como si dijera: 'el español procurará no defraudar al fisco'. No, hay que dar un ámbito de obligatoriedad. Tengo pleno convencimiento de que esta vez se va a conseguir la igualdad y no tiene vuelta atrás».

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