La Xunta inspeccionó Frinsa después de la alerta y no detectó «ninguna anomalía» en el tratamiento para las conservas

La Xunta inspeccionó Frinsa después de la alerta y no detectó «ninguna anomalía» en el tratamiento para las conservas

Sanidade pide un nuevo estudio a la empresa y subraya que el producto no se comercializó en Galicia, donde no hay constancia de afectados

EUROPA PRESS

La Dirección Xeral de Saúde Pública de la Consellería de Sanidade realizó, después de recibir la alerta, una inspección en Frinsa del Noroeste, la empresa proveedora de las latas de atún por las que se ha decretado un brote de intoxicación alimentaria por toxina botulínica, y no detectó «ninguna anomalía» en el tratamiento para las conservas, tras verificar los controles de producción y los procesos de esterilización.

De ello informa en un comunicado de prensa la consellería, que indica que después de la notificación por parte de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, comenzó «con carácter inmediato» a recabar información «complementaria», al igual que el resto de comunidades requeridas.

Asegura que identificó «que todo el producto implicado fue suministrado» a DIA, empresa distribuidora, «no existiendo más existenicas fuera de ese distribuidor». .

Y añade que «paralelamente» mantuvo «contacto permanente» con la comunidad autónoma de Castilla y León para «evaluar la trazabilidad de los restantes productos empleados en el menú que supuestamente causó esta intoxicación puntual».

Nueva inspección este viernes

Saúde Pública realizó en la mañana de este viernes una nueva inspección «complementaria», al recibir la comunicación de la agencia de la confirmación de la presencia de toxina botulínica en la muestra del producto abierto y empleado en el plato elaborado por los pacientes. Los casos se detectaron en Castilla y León y los pacientes fueron ingresados en el Complejo Asistencial de Salamanca y de Zamora.

«Esta visita a la industria de hoy por la mañana tuvo por objeto verificar el mantenimiento preventivo al que se somete el autoclave en el que se elaboró el lote identificado previamente», explica Sanidade.

El departamento autonómico también ha solicitado a la empresa un nuevo estudio de distribución de temperatura y test de penetración del calor del autoclave implicado, con el objeto de verificar «el correcto funcionamiento del mismo».

La agencia trasladó el día 12, según la Xunta, a las comunidades autónomas de Asturias, Castilla y León, Madrid y Galicia «una alerta ante la sospecha de cuatro casos de botulismo por una posible intoxicación alimentaria, después de una comida familiar en la que el menú incluía ensaladilla». La inspección en Frinsa se realizó el día 13.