Bodas de plata con la Pasión

Bodas de plata con la Pasión

Las cofradías del Santísimo Cristo de la Expiración y del Silencio, del Dulce Nombre de María y de Nuestro Señor Jesús de la Redención cumplen los 25 años de su fundación, en el año 1991

RUBÉN FARIÑAS

Mucho trabajo, mucha dedicación a la cofradía, mucho interés, robarle horas a lo personal y sobretodo, mucha pasión por algo que gusta.

Esos son los ingredientes que han logrado que tres penitenciales leonesas alcancen el cuarto de siglo de vida. 25 años sacando a las calles de León la Pasión y convirtiendo en un hervidero a la capital leonesa cada Semana Santa.

Con silencio y la más pura tradición nacía en 1991 la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y el Silencio. Una de las hermandades más peculiares y respetadas por su sencillez y cercanía.

Su recorrido ha consistido en mirar hacia atrás y tratar de recuperar el pasado. La penitencial surgía para coordinar y mantener dos procesiones que existían hace tiempo. Por un lado el Dainos, que en el año 1734 ya se habla de ella como inmemorial, y por otro la Procesión del Silencio que surge en 1941.

Su mayor handicap: lo humano

En el año 91, tras varios intentos se crea la cofradía cuyo mayor hándicap es el apartado humano: En esta cofradía no tenemos niños, entran hermanos que ya han recibido la confirmación y nos resulta más complicado renovar las filas, explica su mayordomo, Óscar Herrero.

La cofradía, joven en cuanto a energía y ganas de hacer, busca ahora la entrada de un relevo. El crecimiento en número de hermanos es lento, pero constante, y de cara al futuro no realizarán grandes cambios ni eventos. Simplemente quieren repetir lo que hacen año a año

Continuando con la peculiaridad de las cofradías que cumplen 25 años, León se encuentra con la única que está compuesta únicamente de mujeres, María del Dulce Nombre.

Su abadesa, Diana Belén García, explica el origen de esta penitencial, por iniciativa de unas hermanas que querían ser paponas al igual que lo eran sus hermanos y sus padres o familiares. Las mujeres de la casa querían pujar los pasos y poder llevar las procesiones no solo ser manolas o acompañar a los hombres en la calle, querían ser también participes de la Semana Santa de León.

La cofradía supera las 1.000 hermanas

marias_xoptimizadaxSu abadesa quiere asentar lo que este grupo de mujeres, que supera las 1.000 hermanas, han conseguido, por ello quieren mantener la esencia de la cofradía: su seriedad en la organización y su comportamiento durante los actos. Eso debe ser lo transversal a todas las juntas de gobierno.

El crecimiento de una penitencial, cuyo crecimiento está asegurado con nuevas incorporaciones cada año, está asegurado y ahora toca consolidar este proyecto de una Semana Santa en femenino.

Y por último, hablar de Domingo de Ramos en León es hablar de capillos rojos y trajes negros, en definitiva, es habla de Redención.

Una cofradía solo de hombres que busca establecerse y consolidarse, tanto en hermanos como en las formas y protocolos, cuya base es la tradición.

Sus fundadores: estudiantes de Derecho

El abad de la penitencial, José María Martínez recuerda los complicados inicios en la década de los 90 cuando una serie de estudiantes, sobretodo de Derecho, y algunos componentes de bandas de cornetas y tambores de Minerva y Veracruz, vieron que las cofradías históricas estaban dando un giro, apartándose de aquello que entendían que era lo tradicional.

Por ello, los fundadores quisieron basar sus pilares en aquellos valores que habían heredado los antiguos: Recuperaron la horqueta, la forma de pujar pausada, que los sitios de puja no fueran perpetuos y sobretodo la compostura a la hora de procesionar en cada acto: con formalidad y sobriedad que tenemos en la meseta.

Para José María la gran rémora es el apartado económico. Los complicados inicios, en los que Minerva y Vera Cruz tuvieron que cederles un paso, fue subsanado con acuerdos con el Estado por el que lograron al Cristo de la Redención, Nuestro Padre Jesús de la Misericordia y a Nuestra Madre de la Divina Gracia.

Tres cofradías, cada uno con una historia muy peculiar. Las tres celebran sus bodas de plata en la Semana Santa de este 2016 con el objetivo de consolidar unos proyectos que ayudan a convertir a la Pasión leonesa en un referente internacional.