La Semana Santa silencia Boñar

El paso de la Piedad. / I. G. Barquín

La localidad disfruta con gran respeto y silencio de una de las procesiones declaradas de interés turístuco provincial en la que los siete pasos de la Parroquia de San Pedro recorrieron las calles de la villa del Negrillón

Leonoticias
LEONOTICIASLeón

El reloj no marcaba las diez y las calles de Boñar ya esperaban impacientes la salida de los siete pasos de una de las procesiones más admiradas en la localidad. La Semana Santa de Boñar se vive en la Procesión del Silencio donde calles, aceras, balcones y terrazas se llenan de fieles que completamente mudos disfrutan de los siete pasos con los que cuenta la procesión.

Un silencio imponente que hace de esta procesión una de las más bellas de la localidad. Por las calles de Boñar en Viernes Santo sólo se escucha la banda que acompaña a las imágenes con el arrastrar de pies de los cofrades y papones que con gran orgullo pujan por ellas.

Desde su salida en la Parroquia de San Pedro, las tres cofradías que colaboran con la misma en la organización de la procesión recogen todas las miradas silenciosas de los asistentes, aunque las tallas que coronan cada trono pertenecen a la Parroquia de San Pedro de Boñar. Algunos vecinos también se han puesto en contacto con la misma, como cada año, para pujar por algunos pasos

La Flagelación es el paso que un año más abre el cortejo, quedando la Oración en el Huerto sin salir de la parroquia. Le sigue el Cristo de Medinaceli, copia del original situado en Madrid.

Tras ellos el Nazareno, el Cristo Crucificado, y la Piedad, tres de las tallas que más admiración levantan entre los asistentes. Cierra la procesión el cristo Yacente y la Virgen Dolorosa. Tras la procesión se lleva a cabo el Sermón de la Soledad.