El Acto del Desenclavo llena de emoción la plaza de San Isidoro

Momento del desenclavo.

La Cofradía del Santo Cristo del Desenclavo realiza uno de los momentos más emotivos de la Semana Santa de León, en el que se procederá a descender a Jesús de la Cruz y ofrecer el cuerpo a la Madre

R.FARIÑASLeón

La plaza de San Isidoro ha acogido un año más, ante la puerta del Perdón, el Acto del Desenclavo, que realizan los papones de la Cofradía del Santo Cristo del Desenclavo.

Llegados desde Santa Marina la Real, el desfile procesional hizo entrada en el atrio para que el hermano enclavador ascienda por una escalera y comenzara a retirar los clavos de manos y pies de Jesús, en un momento de suma solemnidad y respeto.

Posteriormente, el cuerpo fue presentado ante María Santísima del Desconsuelo y llevado al sepulcro, donde reanudó la procesión.

Fueron testigos del acto la Muy Ilustre, Real e Imperial Cofradía del Pendón de San Isidoro y el Cabildo Isidoriano.

En el lugar donde se desarrolló el acto, la emoción y el silencio brotó entre centenares de personas que no se quisieron perder este emotivo momento. Ni el intenso calor provocó que se moviera el público asistente.

Una vez concluido este momento culmen, el cortejo se reanudó incorporando la talla de la Piedad de San José de las Ventas, en el trono donde se encontraba ya una cruz desnuda.

Minutos antes, la Procesión del Santo Cristo del Desenclavo había hecho entrada en la plaza, acompañados por la Agrupación Musical de La Cena, la Banda de Música del Nazareno y la de la propia cofradía. También participaron la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y Santo Malvar de León, así como la Cofradía de la Vera Cruz y Confalón de Astorga.