Acordes de garaje... y Nazareno

La Agrupación Musical de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno ensaya durante buena parte del año en local que tienen en Santa Nonia | Alrededor de 90 personas forman parte de este grupo de apasionados por los acordes y la Semana Santa

Un joven toca el tambor durante un ensayo. / Noelia Brandón
RUBÉN FARIÑASLeón

Santa Nonia es Semana Santa. Santa Nonia es Nazareno y Angustias. Santa Nonia es la música que durante todo el año recuerda a León su gran pasión.

Una cochera sirve como aparcamiento de un grupo de apasionados que no entienden de calendario. Ellos son el alma que mantiene viva una Semana Santa que suene todo el año.

La Agrupación Musical de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno es un ejemplo de los muchos que existen en la ciudad. Desde edades tempranas, hasta casi octogenarios, convierten desde septiembre a Santa Nonia en capital del ensayo.

82 músicos, que con los banderines llegan a 90, forman parte de la composición de la banda, que están distribuidos entre trompetas, trombones, bombardinos, tubas, cornetas, cajas, tambores, bobos y los platos.

A finales de verano, y a través de las redes sociales, que aquí también llega la modernidad, abren las listas para la incorporación de nuevos compañeros. Su crecimiento es exponencial, por algo son un referente dentro de las partituras que se reparten entre las bandas leonesas.

Miguel Díez Campelo, director de la agrupación y papón por herencia familiar, lleva 14 años poniendo música a su sangre nazarena. Con poco más de doce años, las marchas le entraron en las venas y, desde ese momento, empezó a tocar en la Agrupación Musical de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad. Luego, fundó la del Nazareno y ahí sigue trabajando.

Si se tiene que quedar con una marcha, esa que le eriza la piel cuando la agrupación se prepara para hacerla sonar por las empedradas calles del viejo reino, elige 'Consuelo gitano' que «nada tiene que envidiar a la complejidad de una las marchas que se hacen ahora, aunque es una clásica de hace 30 años»..

Y ahora... en un parking

Desde enero, estos músicos han reforzado sus ensayos. El local de la cofradía parece hacerse más grande para acoger los compases de ensayo, esos mismos que antes retumbaban en San Francisco, hasta que el Ayuntamiento de León les denegó el permiso. «Nosotros hacemos ruido, y cuando hay fiestas y ferias que duran hasta las tres de la mañana deben hacer menos ruido», ironiza con esta situación.

Los últimos preparativos los llevan al parking del hipermercado E.Lecrerc, quien sí les ha cedido el espacio para la puesta a punto en la calle.

Los últimos acordes se ajustan ahora, las últimas notas de ensayo suenan, alguna quizá todavía desentone, pero hay tiempo, al menos unos días. Es la recta final previa a una puesta en escena que llevará a esta Agrupación a las abarrotadas calles de León para demostrar que el Nazareno es mucho más que una pasión.