Merayo exige al Gobierno subvenciones a la quema de carbón limpio que dé futuro a Compostilla

Reunión de la alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo, con los trabajadores de las empresas auxiliares de Endesa en la central de Compostilla./
Reunión de la alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo, con los trabajadores de las empresas auxiliares de Endesa en la central de Compostilla.

La alcaldesa de Ponferrada traslada a los trabajadores de las auxiliares su «gran preocupación», reivindica un plan con medidas sociales a insta al Ejecutivo central a retomar «por vía de urgencia» la iniciativa legislativa que el PP llevó al Congreso hace tres meses, y que tumbó PSOE, Cs y Podemos, para «ganar tiempo» y abrir una negociación

CARMEN RAMOSPonferrada

La alcaldesa de Ponferrada traslada a los trabajadores de las auxiliares su «gran preocupación», reivindica un plan del ejecutivo central con medidas sociales insta al Ejecutivo centrl a retomar «por vía de urgencia» la iniciativa legislativa que el Partido Popular llevó al Congreso hace tres meses para «ganar tiempo» y abrir una negociación

«Todos somos Compostilla». Son las contundentes palabras pronunciadas este martes por la alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo, tras la reunión mantenida en el Ayuntamiento con los representantes de la Plataforma de Empresas Auxiliares en la central berciana. Un encuentro en el que el colectivo que representa a los 180 trabajadores le trasladó su preocupación ante la situación límite a la que se enfrentan y que les dejará en la calle a finales de año una vez que Endesa haya confirmado ya a la plantilla el cierre de las instalaciones.

Merayo mostró su «gran preocupación» por la situación al que se enfrentan los trabajadores y toda la comarca y trasladó todo su apoyo y solidaridad a los operarios al que sumó también el del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, el del presidente del PP regional, Alfonso Fernández Mañueco, y el de la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo.

La regidora municipal entiende que se trata de una «reivindicación y manifestó la necesidad de ganar «tiempo» para que las 180 familias que dependen de la actividad de la térmica no se queden en la calle. «No se puede en un mes desmantelar 180 puestos de trabajo» porque «El Bierzo no se puede permitir la pérdida de puestos de trabajo», aseguró. En este sentido se mostró firme al reclamar al Gobierno «que subvencione la quema de carbón limpio para mantener Compostilla» habilitando ayudas, al igual que ha hecho con otros sectores como el caso de las eólicas o la PAC, que permitan los 200 millones que Endesa necesita para hacer frente a las inversiones para reducir la emisión de contaminantes ateniéndose a la legislación de la Unión Europea. Asimismo, defendió el mantenimiento del carbón y las térmicas en el mix energético nacional. «Por qué se pueden pagar 3.000 millones pr el rescate de las autovías y no se pueden pagar 200 millones en garantizar la viabilidad de Compostilla», apuntó.

Para la primera edil, esta línea de subvenciones debe ir acompañada de un plan social que contemple medidas para evitar salidas traumáticas y «que contemple la problemática de unos trabajadores que llevan más de 20 años trabajando en la térmica», aseveró.

En esta línea, Gloria Merayo invitó al Gobierno de Pedro Sánchez a retomar «por vía de urgencia» y sacar adelante la iniciativa legislativa que el Partido Popular llevó al Congreso hace tres meses y que fue rechazada por PSOE, Ciudadanos y Podemos para «ganar tiempo» y poner límites a las térmicas a la hora de materializar sus cierres ya que «obliga a Endesa a realizar un expediente de cierre y eso le llevará más tiempo» con lo que «todos tendremos tiempo de negociar», insistió.

Por su parte, el portavoz de la plataforma, Alonso Roa, tiene claro que llegados a este punto «se nos acaba el tiempo» y mostró que están situación de «desamparo total». Recordó que los trabajadores de las empresas auxiliares ligadas al sector energético no forman parte de ninguna mesa de negociación en la que se aborde su futuro, a diferencia de los pertenecientes a la minería y al carbón. «No existimos», lamentó. Reclaman, por ello, el apoyo de partidos políticos y alcaldes «para que nos ayuden a que Compostilla no se cierre buscando alternativas para que pueda seguir quemando carbón autóctono de forma limpia», apuntó, y de forma más inmediata ofrecerles recolocaciones en los trabajos de desmantalamiento de las instalaciones.Los trabajadores exigen, además, a Enel, propietaria de la central, «compensaciones para la comarca».

 

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