Merayo defiende la externalización del servicio de seguridad del Ayuntamiento porque «no es lo mejor pero es lo menos malo»

Agentes de la Policía Municipal de Ponferrada./CÉSAR SÁNCHEZ
Agentes de la Policía Municipal de Ponferrada. / CÉSAR SÁNCHEZ

La alcaldesa de Ponferrada reconoce que «no es la opción que hubiera querido» pero entiende que es la que tiene el equipo de gobierno para reforzar la plantilla de la Policía Municipal ante la falta de efectivos

CARMEN RAMOS Ponferrada

La alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo, terció hoy en la polémica suscitada tras la decisión del equipo de gobierno de externalizar el servicio de seguridad de la Casa Consistorial asegurando que «a mí tampoco me gusta porque no es la opción que yo hubiera querido», indicó. Merayo explicó que se trata de una posibilidad que se planteó desde la Concejalía de Seguridad y por parte del Intendente de la Policía Municipal para paliar de forma transitoria la falta de agentes locales.

«No tenemos policías, es un hecho, por dos motivos, porque se van a jubilar pero fundamentalmente porque primero se rechazaron los presupuestos y después también se rechazó ese acuerdo con la plantilla municipal que contemplaba quince plazas de policía a mayores de las que se iban a sacar», explicó la primera edil. Entiende que si se hubieran podido convocar esos puestos en el último ejercicio como estaba previsto «ahora tendríamos policías para cubrir los turnos pero no se pueden cubrir».

Merayo destacó la obligación de garantizar la vigilancia en el edificio del Consistorio y preguntó a la oposición del PSOE, que se mostró crítica con la decisión, si la opción que plantea es que «quitamos policías de otros sitios» para acometer este trabajo. «No se puede querer que se quiten policías de otro lado y que se cubran los mismos servicios», subrayó.

La alcaldesa reconoce que la solución planteada «no es lo mejor pero es lo menos malo», aunque reconoce que «lo ideal» es que de la vigilancia del Ayuntamiento se haga cargo la Policía Municipal. «Lo que está claro es que no puede quedar sin vigilancia, porque es un Ayuntamiento en el que hay mucha documentación y es un edificio BIC», concluyó.