El Bierzo brinda «reconocimiento y memoria» a los alcaldes y ediles represaliados por la dictadura

El historiador Alejandro Rodríguez, durante el homenaje a los ediles de la comarca del Bierzo represaliados durante y tras la Guerra Civil, con motivo del 80 aniversario del fin de la contienda./César Sánchez
El historiador Alejandro Rodríguez, durante el homenaje a los ediles de la comarca del Bierzo represaliados durante y tras la Guerra Civil, con motivo del 80 aniversario del fin de la contienda. / César Sánchez

Más de 200 personas acuden al homenaje con el que el Consejo Comarcal reivindica el papel de la historia como «garante de la reparación»

D. ÁLVAREZPonferrada

El Consejo Comarcal del Bierzo rindió homenaje este viernes a los 145 ediles republicanos represaliados por la dictadura franquista con un «acto de reconocimiento y memoria» al que acudieron más de 200 personas, muchos de ellos familiares de víctimas.

Entre los asistentes que abarrotaron la sala del centro cultural Río Selmo de Ponferrada, algunos llegados de fuera de la comarca como Marina Gabelas, que acudió desde A Coruña para honrar la memoria de su padre, Antonio Gabelas, el último alcalde republicano de Villafranca del Bierzo. Con emoción en la voz, Marina explicó que era una niña de nueve años «cuando fueron a buscarlo» y recordó las reticencias de su madre ante la andadura política de su padre.

Durante el acto de homenaje, también se presentaron los principales datos y conclusiones de la investigación que el historiador Alejandro Rodríguez ha llevado a cabo en la documentación de los 43 ayuntamientos existentes en la época en el territorio que hoy es el Bierzo.

Represión

Tras desenterrar el nombre de 1.110 ediles, de los cuales 145 sufrieron distintos grados de represión, Rodríguez reivindicó el papel de la historia como «garante de la reparación» y puso en valor el trabajo investigador como «una contribución a que todos estos nombres salgan a la luz».

De entre esas víctimas, aún hay 56 personas de las que no se conoce su paradero, cuando han pasado ya 80 años desde el final de la guerra. Otras 22 personas murieron fusiladas, dos más en prisión y uno en el frente, mientras que 29 emprendieron el camino de la huida y el resto sufrió condenas de diverso tipo.

«Fueron alcaldes y ediles que participaron en un sistema democrático y que fueron represaliados por ello», recordó el historiador, que llamó a «actuar desde las instituciones» para reparar la memoria de los más de 300 desaparecidos que aún se cuentan en la comarca. Al respecto, lamentó que la Ley de la Memoria Histórica carezca de asignación presupuestaria y se siga incumpliendo en ciudades y municipios cuyas calles «recuerdan a la dictadura y no a la democracia».

Por su parte, el presidente del Consejo Comarcal, Gerardo Álvarez Courel, valoró la «intensa colaboración» del vicepresidente de la institución, Iván Alonso, en este trabajo de investigación, que verá la luz, a finales de año, en forma de libro que recoja las conclusiones del estudio y los datos obtenidos tras contactar con 16 familias de los ediles represaliados. «Este acto era algo que nos debíamos», aseguró Álvarez Courel, que consideró que «la memoria es lo último que podemos perder».