Vestas da la espalda a León, se lleva a China tres de las cuatros líneas de producción y deja en el limbo a sus 570 trabajadores

Planta de Vestas en Villadangos del Páramo. / S. Santos

La compañía danesa confirma que suprimirá en julio la fabricación de dos aerogeneradores y en diciembre la producción de las 'hubs', limitando a León la construcción de los motores de la V-112 | El comité de empresa convoca el Serla este viernes

A. CUBILLASLeón

Varapalo al sector industrial de León. Vestas -líder mundial en la fabricación de instalaciones eólicas- confirma los peores presagios. Y la realidad es peor de lo esperado. La internacional danesa prevé cerrar tres de las cuatro líneas de producción que tiene en la planta de Villadangos del Páramo.

Y la decisión tendrá un carácter inmediato y, a priori, parece irrevocable. Concertante y según trasladó la dirección al comité de empresa, la intención es suprimir la fabricación del modelo V-90 que incorporó en el año 2014 y la producción de los aerogeneradores de dos megavatios en el mes de julio.

Posteriormente, a finales de año suprimirán la producción de 'husb', es decir, el área de producción que se conoce como la nariz y los enganches para las orejas de los molinos. De esta forma, la actividad en la planta leonesa se reduciría a la construcción de nacelles–motores- del V112, el modelo con tecnología más avanzada.

La plantilla ha manifestado al comité de empresa su unidad para iniciar una movilización «sostenida en el tiempo»

Producción que en su conjunto, Vestas trasladará a su mega-fábrica de China por cuestiones económicas, de rentabilidad y de mercado. Es la justificación que ha dado la dirección de la compañía al comité de empresa, aportando información «sesgada y sin datos concretos».

Es más, según señalan desde CCOO, el comité lanzó una batería de preguntas a la compañía que obtuvieron por respuesta un «más adelante se entregará», dilatando la incertidumbre que se vive en el seno de esta compañía.

Tijeretazo en la plantilla

Porque lo que nadie duda es que esta decisión empresarial se traducirá en una importante reducción en la plantilla que, según estimaciones, irá más allá de los 180 trabajadores de carácter temporal y que afectará a los fijos, que actualmente ascienden a los 390 trabajadores.

Ante esta situación, este mismo viernes el comité de empresa se reunirá con la jefa de la autoridad laboral y posteriormente tendrán el Serla con convocatoria de huelga. El objetivo, frenar la deslocalización y garantizar la totalidad del empleo.

En 2005 Vestas abría sus puertas en Villadangos con una plantilla de 130 trabajadores. En la actualidad contaba con cerca de 600 entre temporales y fijos y una producción de 900 máquinas anuales

«Es un palo muy importante para la industria y para León por lo que no descartamos movilizaciones sostenidas en el tiempo», ha advertido el secretario de Industria CCOO, Ángel Santos, que ya ha anunciado una ronda de contactos con administraciones provinciales como autonómicas para mediar y defender el mantenimiento de Vestas en León.

En esta línea, el comité de empresa ha convocado diferentes asambleas en las que se ha puesto de manifiesto la unidad de la plantilla, convencida de iniciar una lucha en defensa de la fábrica y sus puestos de trabajo.

Historia de León y Vestas

En julio de 2005 la compañía danesa ponía encima de la mesa una inversión de 10 millones de euros para la construcción de la planta en el polígono de Villadangos con el compromiso de la creación de 150 puestos de trabajo.

Exactamente un año después, Vestas abría sus puertas confirmando a León tras 12 millones y la previsión de producir 300 turbinas al año. En 2008, la compañía sacaba músculo y hablaba de incrementar en dos años la producción anual de 450 aerogeneradores V90-2 megavatios hasta los 1.500, el aumento de la plantilla hasta las 700 personas y al inversión de 50 millones.

Inversiones que fueron aparejas con la incorporación de nuevas líneas de producción que consolidaron a la de León como una de las tres mega-fábricas de Vestas junto con China y Estados Unidos.

En 2010 y 2012, Vestas atravesó un bache que le obligó a aplicar expedientes de regulación de empleo, si bien y una vez superados, la planta de Villadangos ha tenido garantizada siempre la producción, con una media en la actualidad de 900 máquinas de media cada año.

Un futuro con sombras

Sin embargo, con los primeros días de mayo una sensación de «intranquilidad» se impuso en la factoría leonesa. A pesar de que tradicionalmente se venía trabajando a tres meses vista, la falta de respuesta por parte de la dirección, las modificaciones legislativas en materia energética y la pérdida de Alemania como cliente hicieron saltar todas las alarmas en el seno de la factoría.

El futuro de Vestas dibujaba sombras y ahora se confirman, aunque peor de temido porque, de cumplirse las intenciones de la empresa, León dejaría de ser uno de los epicentros mundiales de la danesa.

 

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