La ministra de Empleo tiende la mano a la Junta para buscar una solución a Vestas y que no se vaya a China

Los trabajadores de Vestas se concentran. / Noelia Brandón

Los trabajadores inician un periodo de movilizaciones y se concentran durante tres días a las puertas de la factoría | «Que se sepa que estamos dispuestos a seguir luchando y no nos vamos a rendir diga lo que diga la empresa»

RUBÉN FARIÑASVilladangos del Páramo

La plantilla de Vestas pasa a la acción. Desde las 5 de la mañana, los trabajadores se han concentrado a las puertas de la factoría para hacer aún más visible sus protestas.

Diez horas diarias en el Polígono Industrial de Villadangos para que los propietarios sepan «que estamos aquí, que estamos dispuestos a seguir luchando y no nos vamos a rendir bajo ningún concepto, diga lo que diga la empresa; nos quieren minar».

Reunión en Valladolid

Hasta el jueves permanecerán aquí y la próxima semana iniciarán una huelga general porque la empresa les está «mintiendo» y los avances solo son para sacar una producción que les corre prisa, aseguran desde el comité de empresa. «Si nos reunimos a partir de ahí no tendremos fuerza, a partir de agosto aquí ya tenemos poco que hacer».

En diferentes campamentos, 250 trabajadores se han plantado y paralizado la fábrica. Cada uno trata de matar el tiempo como puede. Unos hablan, otros juegan con un balón, en una mesa se prepara una partida de cartas y para combatir el calor disponen hasta de una piscina.

La secretaria del comité, Belén García, explica que en la fábrica tan solo quedan tres eventuales, el director, la manager de producción, la de logística, el de calidad y el de seguridad.

Vestas sigue sin garantizar la producción más allá de 2018 y las noticias no mejoran, ante la negativa de la plantilla al inicio de una ficticia negociación. «La mala novedad es que habíamos sometido a votación el inicio de una negociación y la plantilla decidió que 'no'. Con ese 'no' llegamos a una reunión ayer y si hubiera sido 'sí' hubieran quitado todo lo acordado; eso nos dijeron».

La propiedad se sigue acogiendo a lo dictado por la ley y les proponen despidos con 45 días por año trabajado hasta 2012 y 33 días a partir de esa fecha. «Es lo que están dispuestos a pagar».

Comisiones Obreras se ha reunido con la ministra de Empleo y Magdalena Valerio se pondrá en contacto con la Junta, que hasta el momento no se ha reunido con los trabajadores.

Mientras, los operarios seguirán en pie de lucha hasta garantizar el mantenimiento y viabilidad de la empresa y que esta no abandone la provincia de León.

 

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