Valls se convierte en el enemigo a batir de la batalla por Barcelona

Manuel Valls. /Andreu Dalmau (Efe)
Manuel Valls. / Andreu Dalmau (Efe)

'Barcelona, capital europea' será el nombre de la plataforma electoral del exprimer ministro francés para optar a la alcaldía

CRISTIAN REINOBarcelona

Manuel Valls aspira a todo. Su salto a la arena electoral barcelonesa ha supuesto un terremoto político que ha obligado a todos los actores a mover ficha. El exprimer ministro francés aún cree que de aquí a mayo habrá más cambios.

La campaña está lejos, pero Valls ya ha conseguido convertirse en el rival a batir para todos. Su apuesta pasa por concentrar el voto constitucionalista y convertir las elecciones en un cara a cara con Ada Colau. Su baza, a día de hoy, es que Esquerra y JxCat concurren por separado y dispersan el voto secesionista. No le interesa polarizar el debate entre el sí o no a la independencia para no obligar a los secesionistas a agruparse. De ahí que, de entrada, el exprimer ministro galo huya del discurso más contundente contra los independentistas. A diferencia de sus primeras apariciones en la política catalana con Ciudadanos y Sociedad Civil Catalana, en las que arremetía contra el nacionalismo al que asociaba con la «guerra».

Ni en su presentación del martes, en la que anunció su candidatura a la Alcaldía de Barcelona ni en la que hizo hoy ante los medios de comunicación, Valls quiso cargar contra los independentistas. El también exalcalde de Evry se presenta como el candidato de la «moderación» que «no quiere enemigos». Huye del rol antiindependentista que juega Ciudadanos.

Sin embargo, su irrupción ha puesto en tensión al resto de formaciones. «Su apuesta es perdedora», afirmó Neus Munté, hasta la fecha la candidata del PDeCAT ya que ganó las primarias de su partido, pero JxCat podría decantarse por Ferran Mascarell o incluso por Pilar Rahola. Los neoconvergentes insisten en la lista única del secesionismo, pero Esquerra da largas.

«Es sencillamente imposible que (Valls) consiga la alcaldía», señaló Jordi Coronas, de Esquerra. ERC se decantó en un primer momento por la continuidad de Alfred Bosch, a través de primarias, pero el salto de Valls le ha obligado a mover ficha y designar a Ernest Maragall. «Las élites económicas han encontrado una alianza con Ciudadanos y un candidato en Francia», dijo Ada Colau, de los comunes. Para Jaume Collboni, del PSC, se trata de una operación de márketing para blanquear la marca de los naranjas. Los socialistas son los que más pueden temer al proyecto de Valls, que en sus primeras apariciones está mostrando un perfil catalanista y de izquierdas que se dirige al mismo votante que el PSC. «El PP tiene compromiso y proyecto» en Barcelona, señalaron los populares, cerrando la puerta a Valls.

Infografía: Manuel Valls, un primer ministro poco querido por los franceses | Statista Más infografías en Statista

Maragallismo

El candidato, que se ha rodeado de un entorno maragallista, entre ellos Xavier Roig, mano derecha del alcalde de la Barcelona olímpica, empieza a dar detalles de su apuesta. La plataforma independiente que lidera se llamará 'Barcelona, capital europea'. Esta marca electoral, en la que está por ver de qué forma participará Ciudadanos, celebrará su puesta de largo en noviembre dando a conocer el programa y las personas que acompañarán al dirigente galo en la candidatura.

«Me propongo ofrecer soluciones para la gente que está harta de la parálisis política», afirmó este miércoles. «Quiero posicionar a la ciudad en un camino de progreso, crecimiento, seguridad y civismo», apuntó. «Estamos en marcha», avisó. Y cargó con ironía contra Ada Colau: «La respeto. No es fácil gobernar cuando no estás preparado».

A los que le acusan de ser el candidato de los poderes fácticos de Barcelona, de los ricos, según lo calificó Ernest Maragall, les respondió que siempre ha vivido de los sueldos de sus cargos y que su madre y su hermana cobran pensiones de 500 a 600 euros. Volvió a hacer gala de pedigrí catalán, catalanista y de izquierdas. Concluyó con varias confesiones de tipo personal: vivirá en París, en la calle París, no lleva escolta y no tiene ningún máster. Solo estudió hasta el bachillerato. «Mi máster es la vida», concluyó.

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