El TSJC investigará a Torra si cometió un delito de desobediencia con los lazos

El TSJC investigará a Torra si cometió un delito de desobediencia con los lazos

El presidente advierte de que llegará hasta las «últimas consecuencias» en la defensa de la libertad de expresión

CRISTIAN REINOBarcelona

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha admitido este martes a trámite la querella presentada por la Fiscalía contra Quim Torra. En consecuencia, el presidente de la Generalitat será investigado por un supuesto delito de desobediencia a la Junta Electoral durante la polémica sobre los lazos amarillos y las pancartas sobre los presos en los edificios del Gobierno catalán.

En un auto conocido este martes, el TSJC se ha declarado competente para investigar a Torra, que es aforado, ha aceptado la denuncia, «por cumplir a priori los requisitos previstos en la ley de enjuiciamiento criminal», y ha designado instructor del caso al magistrado Carlos Ramos Rubio. Según el TSJC, la admisión a trámite de la querella, «no asume ni da por supuestas, en absoluto, todas y cada una de las valoraciones fácticas y jurídicas que se contienen en la misma».

El Fiscal Superior de Cataluña presentó la semana pasada una acción penal contra el presidente de la Generalitat por un delito de desobediencia a resoluciones judiciales o a decisiones u órdenes de la «autoridad superior». La denuncia le acusa de haber incumplido, «consciente, abierta y reiteradamente», lo decidido por la Junta Electoral Central en sus acuerdos del 11 de marzo y de 18 marzo 2019, que le ordenaban la retirada en un plazo corto de las banderas no oficiales y de los símbolos soberanistas que pudieran exhibirse en cualquier edificio público de la Generalitat, bajo la advertencia, de que incurriría en las responsabilidades administrativas y, en su caso, penales. La Junta Electoral consideraba que son pancartas partidistas y a su juicio los poderes públicos deben proteger la imparcialidad en periodo electoral.

El 21 marzo, después de constatar el «flagrante incumplimiento» por parte de Torra de las órdenes que le fueron comunicadas por la Junta Electoral, este organismo ordenó al consejero de Interior de la Generalitat que dispusiese la retirada de dichos símbolos por los Mossos d'Esquadra (MMEE) y, por otro lado, puso los hechos en conocimiento de la Fiscalía General del Estado. Según el Ministerio Público, existía «una clara voluntad de desobedecer» los dictámenes de la Junta Electoral por parte del presidente de la Generalitat.

Al día siguiente, el día 22, Torra retiró toda la simbología soberanista de las fachadas de los edificios de la Generalitat. Desde entonces, el único cartel que hay en el Palau de la Generalitat es uno que defiende la libertad de expresión y el de opinión, que ha recibido el aval de la Junta Electoral. El día 21, en cambio, Torra quiso sustituir el cartel que colgó nada más llegar a la presidencia, que pedía la libertad de los presos y exiliados con un lazo amarillo, por uno casi igual, pero con un lazo blanco atravesado por una franja roja. Según la Fiscalía era una «mera apariencia de cumplimiento» que «no ocultaba, sin embargo, una evidente permisividad de diversos actos tendentes a burlarlas abiertamente».

Fachada del Palau de la Generalitat con el cartel que pude «libertad de opinión y de expresión».
Fachada del Palau de la Generalitat con el cartel que pude «libertad de opinión y de expresión». / EFE

En la documentación remitida por la Junta Electoral a la Fiscalía el pasado 25 de marzo 2019, se incluyen diversos informes de la Jefatura Superior de Policía de Cataluña elaborados por la brigada de información y diversas comunicaciones de esos mismos día de la delegada del Gobierno en Cataluña, en los que se detallan los edificios públicos dependientes de la Generalitat que mantenían en sus fachadas los símbolos declarados partidistas por el organismo electoral.

Tras recibir la querella, Quim Torra se ha fotografiado en la tarde de este martes firmando la notificación. «Acabo de firmar la notificación de la querella per desobediencia», ha dicho. «Ante un Estado autoritario, hemos decidido vivir sin miedo», ha señalado. Y ha advertido de que llegará hasta las «últimas consecuencias» en defensa de la libertad de expresión. Se da la circunstancia, de que la pancarta que retiró el día 22 de marzo a favor de los presos y con el lazo blanco, apareció este lunes colgada de un balcón muy próximo a la sede del Palau de la Generalitat. No es un inmueble público, sino un edificio de viviendas, pero está justo al lado del Gobierno catalán, en la misma plaza Sant Jaume.

Torra es ya el tercer presidente de la Generalitat consecutivo imputado por un delito. Más fue condenado por el 9-N a una pena de un año de inhabilitación y Puigdemont está procesado por el 1-O por un delito de rebelión, como sus excompañeros de gobierno, que están siendo juzgados en el Supremo. Tras la querella de la Fiscalía, Torra respondió con una querella contra la Junta Electoral por prevaricación.

Más información