El Supremo archiva la querella de Vox contra Torra por defender la 'vía eslovena'

Quim Torra. /Toni Albir (EFE)
Quim Torra. / Toni Albir (EFE)

El partido de Abascal acusaba al presidente de catalán de «provocación, conspiración o proposición para la rebelión»

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

El Tribunal Supremo ha archivado la querella presentada por Vox contra Quim Torra por defender la denominada 'vía eslovena' en el caso de Cataluña. El partido de Santiago Abascal había denunciado al president de la Generalitat por «provocación, conspiración o proposición para la rebelión» por haber apostado por un proceso de secesión como el del país balcánico, tanto en unas declaraciones públicas en Bruselas el 8 de diciembre de 2018 como dos días antes un mensaje publicado en la cuenta oficial de Twitter de la Generalitat. La Sala estima que los hechos denunciados no constituyen ilícito penal alguno, pues lo que hizo Torra fue hacer uso de su libertad de expresión manifestando una opción política.

«La expresión de una opción política teórica por el modelo esloveno, puede parecer disparatada, irritante e imprudente en Cataluña, pero queda amparada por la libertad de expresión y aún más, en el contexto de la retórica con la que algunos políticos se expresan ante los medios de comunicación», apunta el tribunal, que recuerda que la «expresión de opiniones» en este debate político «goza de un mayor margen de libertad, que encuentra prácticamente su único límite en la protección del honor y la integridad moral frente a la burla, el escarnio o la degradación intolerables».

El Supremo entra a estudiar el fondo de la denuncia de Vox en el sentido de que las palabras y mensajes de Torra habían servido como una suerte de acicate para la acción en diciembre pasado de los denominados Comités de Defensa de la República o de los Grupos Autónomos de Acción Rápida (GAAR). Los jueces aseguran que en la querella se exponen «simples sospechas, derivadas de opiniones y mensajes de diversas cuentas de Twitter emitidas por distintas personas, sin relación laboral, profesional, jerárquica o de otro tipo entre sí o con el querellado». Esto es, que más allá de una «relación ideológica» o de «comunidad de fines y objetivos» no hay ningún tipo de «provocación» o «proposición a una o más personas a cometer un delito».

«No hay marcha atrás en el camino a la libertad. Los eslovenos decidieron seguir adelante con todas las consecuencias. Hagamos como ellos y estemos dispuestos a todo para vivir libres», dijo Torra sobre la independencia unilateral del país balcánico en 1991 que dio lugar a una guerra de diez días.

Estas declaraciones, aunque puedan ser «descabelladas» insiste el Supremo, no pueden enmarcarse en un delito de conspiración a la rebelión, ya que para que se produjera ese ilícitos se deberían dar ciertas acciones. En concreto, «acciones concretas que se encaminen al alzamiento público y violento con las finalidades y objetivos típicos de la subversión del orden constitucional o segregación de una parte del territorio».