Sánchez defiende en Europa la pertinencia del juicio del 'procés'

Pedro Sánchez, durante su intervención ante el Parlamento Europeo./AFP
Pedro Sánchez, durante su intervención ante el Parlamento Europeo. / AFP

Alega en la Eurocámara que el Supremo actúa frente a una «quiebra» de la Constitución y niega la existencia de «presos políticos» en España

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

En el entorno más próximo al presidente del Gobierno aseguran que los mandatarios extranjeros ya han dejado de mostrar inquietud por Cataluña en sus visitas a España o en las que el propio Pedro Sánchez realiza al exterior. El independentismo catalán y sus partidos afines, sin embargo, hicieron todo lo posible porque pareciera lo contrario en el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo, ante el que el jefe del Ejecutivo pronunció este miércoles un discurso crítico con el «autoritarismo y el nacionalismo excluyente».

Media docena de eurodiputados, entre ellos el del PDeCAT, Ramón Tremosa, pero también el político de izquierdas y sindicalista francés José Bové o la alemana Ska Keller (ambos candidatos a la presidencia de la Comisión Europea por el Partido Verde) y algunos miembros de partidos nacionalistas y eurófobos, aprovecharon la ocasión para denunciar que en España haya personas encarceladas «por sus ideas políticas» y apelaron a Sánchez, que en un primer momento ni siquiera se había referido a Cataluña en su intervención, a buscar una «solución política».

La respuesta del presidente del Gobierno no distó mucho de la que en muchas ocasiones ha ofrecido en el Congreso de los diputados, tratando de hacer equilibrios entre la firmeza y la voluntad de no romper puentes con las fuerzas catalanas, a las que necesita para aprobar los Presupuestos Generales del Estado. Sánchez insistió en que el independendentismo debe reconocer que no tiene mayoría social y que no puede imponer su proyecto. Pero también trató de diferenciarse del PP, al que acusó de alentar el «agravio territorial» por interés partidista.

En un ejercicio de pedagogía, en todo caso, el jefe del Ejecutivo se esforzó por dejar claro que en España no hay presos políticos y, tanto ante la cámara, como, sobre todo, después, durante una rueda de prensa en la que una periodista le preguntó si va a haber un diálogo político para «cumplir con los estándares democráticos con estas personas (los secesionistas en prisión)», advirtió de que la situación es la que es porque en Cataluña se vulneró la ley.

Normas legales

«No hubo acatamiento ni cumplimiento, por parte de los líderes independentistas, de reiteradas sentencias del Tribunal Constitucional que decían que las leyes que pretendían implementar en el Parlamento de Cataluña eran ilegales, que quebraban unilateralmente nuestra Constitución y el Estatuto», subrayó. Sánchez recordó además que en la Cámara autonómica y en las Cortes Generales hay representantes de fuerzas políticas que defienden la independencia sin problemas.

«Defender la segregación de una parte de España es legítimo, lo que no lo es es quebrar su unidad. Eso es lo que ocurrió en el año 2017 y es lo que está viendo el Tribunal Supremo. Esto –añadió de manera enfática–y nada más que esto».

Hecha la advertencia, y a apenas 24 horas del encuentro que mantendrá en Madrid la vicepresidenta, Carmen Calvo, con el vicepresidente y la portavoz de la Generalitat, Pere Aragonès y Elsa Artadi, Sánchez añadió que él está dispuesto a «reforzar» la autonomía catalana siempre que el secesionismo asuma que «tiene que hablar con la otra parte de Cataluña». Y llamó a dejar que la Justicia haga su trabajo. «Van a tener todas las garantías para defenderse», remarcó.

El presidente del Gobierno aún confía en que el juicio no enturbie las posibilidades de que PDeCAT y ERC apoyen las cuentas de 2019 y así lo afirmó en el peno del Parlamento Europeo a una pregunta del conservador Manfred Weber. Pero también admitió que su optimismo es casi más una cuestión de actitud que de datos fehacientes. «Yo fui deportista hace mucho y salgo a ganar», adujo.

 

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