Sánchez compara «las mentiras» del 'brexit' con las del soberanismo catalán

Quim Torra./EP
Quim Torra. / EP

El jefe del Ejecutivo afirma que ambos procesos se han basado en el falso mensaje de «Europa nos roba» y «España nos roba»

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

Si hay una faceta en la que se ha sentido cómodo Pedro Sánchez durante sus diez meses al frente del Gobierno esta ha sido la política exterior y su proyección más allá de las fronteras españolas. El candidato socialista lo demostró en una entrevista múltiple que ofreció al británico 'The Guardian', el francés 'Le Monde' y el alemán 'Frankfurter Allgemeine Zeitung' y el italiano 'La Repubblica'.

El presidente del Gobierno hizo hincapié en comparar el 'brexit' con el desafío independentista. Según sostiene Sánchez, ambos procesos están basados en mentiras, y la principal entre todas ellas son el «Europa nos roba» y el «España nos roba». «Las técnicas del movimiento independentista catalán son muy similares a las que han usado Nigel Farage -antiguo líder del ultranacionalista británico UKIP- y otros líderes ultraconservadores que han defendido el 'brexit'», abundó.

Situación interna

El jefe del Ejecutivo español también hace referencia a Vox. Reconoce que el auge de la formación de Santiago Abascal le preocupa, pero no tanto por los escaños que obtenga en el Congreso sino por el porcentaje de votos que alcance. Y es que, añade, un importante apoyo electoral a Vox influirá en las políticas tanto de PP como de Ciudadanos. Es algo que ya ha sucedido, agregó el presidente. En el caso del PP se percibe en iniciativas como la de revisar la ley del aborto aprobada en 2010, y que el PP de Mariano Rajoy renunció a modificar cuando gobernaba con mayoría absoluta.

Sobre Ciudadanos, Sánchez recuerda que, en contra de las formaciones europeas que se declaran liberales, los de Albert Rivera han pactado con la ultraderecha en Andalucía para desalojar al PSOE del poder. También destaca en la entrevista que la formación naranja ha vetado por anticipado cualquier entendimiento postelectoral con los socialistas, pero no lo ha hecho con la formación de Abascal.

Frente a la radicalización de las derechas, el candidato del PSOE a la Moncloa considera que la socialdemocracia tiene ante sí una oportunidad histórica para reivindicar de nuevo «la libertad, la igualdad y la fraternidad» y establecer una sociedad en la que nadie se quede atrás.

Su objetivo tras las elecciones, insistió, es gobernar en solitario. No obstante, avanza que está dispuesto a hablar con todas las fuerzas políticas que logren representación parlamentaria, si bien todo apunta a que sus dos únicas opciones de ser investido presidente pasan por alcanzar un acuerdo con Ciudadanos o con Unidas Podemos y las fuerzas secesionistas.