Casado entierra la posibilidad de acordar una lista unitaria con Sáenz de Santamaría

Pablo Casado, junto a Alberto Núñez Feijóo./Xoán Rey (Efe)
Pablo Casado, junto a Alberto Núñez Feijóo. / Xoán Rey (Efe)

La exvicepresidenta pone en duda el pacto de su adversario con Cospedal y que tenga el apoyo de 2.000 compromisarios

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Por más que insistan la dirección del PP, los barones territoriales o el comité organizador del congreso, no habrá integración. Pablo Casado ha dado este miércoles por cerrada esa discusión y no habrá lista unitaria con Soraya Sáenz de Santamaría. El PP teme que los ocho días que restan de campaña sean un calvario para el partido y que el desenlace del congreso divida las aguas del partido para mucho tiempo.

Aunque para alguien ajeno al PP los dardos que cruzan Sáenz de Santamaría y Casado son apenas pescozones, dentro del partido crece la preocupación por el tono cada vez más agrio que ha adquirido la campaña con la configuración de dos bandos cada día más enfrentados. La última polémica giró en torno al resultado de las primarias. Mientas Casado sostuvo que fue «un empate técnico». Sáenz de Santamaría recordó que en las elecciones generales de 1996 José María Aznar ganó a Felipe González por algo más de 1% y nadie habló de empate técnico, y ella aventajó al exportavoz en 2,6 puntos.

Lo mismo ocurre con los compromisarios. Desde el equipo de Casado cifran en 2.156 los compromisarios que apoyan a su líder. «Una exageración», replicó la exvicepresidenta, aunque en su candidatura se negaron a ser tan precisos como sus adversarios y no dieron datos de apoyos.

Por no ponerse de acuerdo también discrepan del acuerdo entre Dolores de Cospedal y Casado para que miembros de la candidatura de la secretaria general se incorporen a la del exportavoz. «No me consta», respondió seca Sáenz de Santamaría. Pero los de Casado ponen nombres y apellidos a los refuerzos: los exministros Juan Ignacio Zoido, Rafael Catalá e Isabel García Tejerina, y los exsecretario de Seguridad y Defensa, José Antonio Nieto y Agustín Conde. La extitular de Agricultura, incluso, participará este jueves en un acto en Valladolid con el vicesecretario.

El equipo de la exvicepresidenta sostiene que su estrategia no pasa por sumar apoyos de notables del partido y creen que muchos de los respaldos de Casado no son tales. «A estas alturas de la partida -afirma Sáenz de Santamaría- se juega a convencer de que se tiene más de lo que en realidad de posee». Se trata, dicen sus colaboradores, de generar una dinámica de superioridad que arrastre a los indecisos.

Llamadas uno a uno

Los candidatos recibieron este miércoles el listado de los 2.612 compromisarios elegidos por los militantes, que junto a los 522 natos formarán el cuerpo electoral de 3.184 que elegirá al nuevo líder del partido en el congreso. Los equipos de ambos aspirantes van a llamar uno a uno a todos los compromisarios para recabar su apoyo, y ahí Sáenz de Santamaría parte, en teoría, con ventaja porque ganó las primarias en 30 circunscripciones por 14 de Casado.

La batalla, admiten en ambas candidaturas, va a estar en los alrededor de 800 delegados que apoyaban a Cospedal, y que se sienten libres para apoyar a uno u otro porque la secretaria general, al quedar fuera de la carrera, no tiene poder orgánico para fidelizar apoyos. La número dos del PP hasta el congreso del próximo fin de semana no puede ofrecer ni candidaturas ni cargos a cambio de seguir sus directrices porque a partir del 22 de julio estará fuera de la dirección. Esos compromisarios van a ser los que decanten la balanza a favor de uno u otro.

Santamaría, que el martes por la noche conversó por primera vez después de las primarias con Casado, también ha hablado con Cospedal, pero se negó revelar el contenido de la charla. Solo dijo que defendió ante la secretaria general la propuesta de integración de las listas. La conversación con Casado, según explicó, fue «muy breve» aunque «cordial» durante la cena de verano del grupo parlamentario popular.

El exportavoz del PP acudió ayer a un acto en Santiago con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoó, y volvió a mostrarse optimista sobre sus respaldos entre los compromisarios a pesar del escepticismo de su adversaria. «He hecho las cuentas y a mí las cuentas me salen», apuntó Casado, que situó sus apoyos en «cerca de los dos mil», algo menos de los cuantificados por sus colaboradores.

Santamaría dice que el 63% del PP quiere una mujer al frente del partido

Soraya Sáenz de Santamaría hizo este miércoles cuentas y llegó a la conclusión de que el 63% de los militantes del PP quiere que una mujer sea la presidenta del partido. Alcanzó esta conclusión tras sumar los votos que obtuvo ella en las primarias del 5 de julio, el 37%, y los que reunió Dolores de Cospedal, el 26%. La exvicepresidenta parte de la premisa en sus cálculos que ella y la secretaria general fueron votadas por su condición de mujeres, y no por otros criterios o méritos.

A este mismo porcentaje llegó Pablo Casado cuando argumentó tras las primarias que el 63% de los afiliados no votaron a la exvicepresidenta. En su caso sumó los votos recibidos por las otras cinco candidaturas.

 

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