Vox apura hasta el final para salvar los presupuestos andaluces

El presidente andaluz, Juanma Moreno, y el portavoz de Vox, Alejandro Hernández, se dan la mano esta tarde en el Parlamento de Sevilla./EFE
El presidente andaluz, Juanma Moreno, y el portavoz de Vox, Alejandro Hernández, se dan la mano esta tarde en el Parlamento de Sevilla. / EFE

La formación retira su enmienda a la totalidad a cambio de reestructurar entes instrumentales | Reclama una «reprogramación» de ayudas memorialistas y la inclusión del término «violencia intrafamiliar»

CECILIA CUERDOSevilla

Vox Andalucía salvó este miércoles los primeros presupuestos del autodenominado Gobierno del cambio del PP y Cs al retirar la enmienda a la totalidad tras intensas negociaciones que se han mantenido, con un ojo en Sevilla y otro en las conversaciones en Madrid, hasta el último minuto. El acuerdo, que la formación ultraderechista justificó «por el interés general», da aire al Ejecutivo regional y deja en evidencia una vez más el peso de la formación de ultraderecha, que no forma parte del gobierno de coalición pero logra condicionar sobremanera sus políticas. El pacto con Vox incluye una reestructuración de los entes instrumentales y agencias de la Junta, a la que denominan «administración paralela», pero también concesiones en materia ideológica, como la atención a víctimas de violencia «intrafamiliar».

El portavoz de Vox Andalucía, Alejandro Hernández, defendió la presentación de la enmienda a la totalidad con petición de devolución asegurando que «hemos venido a esta institución, que por cierto sí la queremos suprimir sin ningún género de dudas pero por los cauces legales, para trabajar por los ciudadanos», y defendiendo que tras 37 años de gobiernos socialistas era necesario «un cambio profundo». Rechazó, de paso, la vinculación con otras negociaciones. «Aquí no se ha mercadeado con Andalucía, pero ustedes llevan décadas comerciando con toda España poniéndola en manos de los independientes», reprochó a la bancada socialista.

La formación lamentó que apenas han tenido tiempo para analizar unas cuentas que superan los 36.000 millones de euros y que requerían «un giro de timón de 180 grados». No obstante, reivindicó su talante dispuesto a «buscar soluciones» y puntos de encuentro con el ejecutivo andaluz a fin de proporcionarle «la estabilidad política necesaria para avanzar en la consecución de los objetivos». Un encuentro alcanzado tras más de 48 horas de negociaciones y que queda plasmado en un acuerdo de 30 puntos centrados en el cumplimiento del acuerdo suscrito con el PP para la investidura y en la racionalización del sector público, con la eliminación de agencias públicas y la delimitación de funciones.

El acuerdo, cuyos puntos se adoptarán vía enmienda ya en las cuentas de 2019 pero también en la de 2020, incluye también medidas de mayor calado ideológico, y que enlazan precisamente con las tesis ultraderechistas que ha defendido siempre la formación. Así, en este mismo ejercicio se reprogramarán las subvenciones a entidades dedicadas al fomento de la memoria histórica. Los fondos públicos se destinarán «estrictamente para realizar actuaciones de recuperación en fosas, investigación y localización de fosas, y banco de ADN», y si ello requiere la intermediación de asociaciones, éstas no podrán destinar a gastos de mantenimiento más del 20% de la ayuda.

Los de Santiago Abascal han logrado además «introducir una idea hasta ahora tabú en la terminología presupuestaria». El concepto de 'transversalidad de género', al que obliga la normativa estatal, se sustituye por el de «principio de igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres», a fin de actuar como «mecanismo integrador de las diferentes opiniones e ideologías en la materia», explican. Más llamativo resulta sin embargo la puesta en marcha de un teléfono gratuito de atención a las víctimas de «violencia intrafamiliar», con el que el Ejecutivo andaluz cede y asume el lenguaje de Vox en el que no existe la violencia machista y se condena cualquier tipo de agresión en el ámbito familiar. Desde PP y Ciudadanos matizan que esto no supone la supresión de las ayudas en materia de violencia de genero.

El compromiso con el ejecutivo regional, en el que se han implicado directamente el consejero de Hacienda, Juan Bravo, pero también el portavoz parlamentario del PP José Antonio Nieto, incluye además la creación de un servicio de atención a las mujeres embarazadas con el objetivo de reducir las tasas de aborto, dando cabida de esta forma a «nuestro compromiso con la vida». Un plan «ambicioso» y «valiente» con el que Vox, dijo su portavoz, renueva «el voto de confianza al Gobierno andaluz en su conjunto». «Hay una apuesta por una Andalucía viva, dentro de una España viva», sentenció.