El PSOE defiende que Sánchez viaja como Rajoy, solo que sin «extra de whisky»

Rajoy (i) habla con Pedro Sánchez. /Ballesteros (Efe)
Rajoy (i) habla con Pedro Sánchez. / Ballesteros (Efe)

El Congreso rechaza la comparecencia del jefe del Ejecutivo para que explique su reunión en diciembre con el presidente catalán

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

PP y PSOE protagonizaron hoy un nuevo rifirrafe en el Congreso a cuenta de los viajes de Pedro Sánchez en el avión oficial. La petición que presentaron los populares para que comparezca el subdirector general de Transparencia en la Cámara baja e informe sobre ello fue el detonante. «El presidente hace exactamente igual que Mariano Rajoy pero sin avituallamiento extra de vino y whisky», dejó caer la portavoz socialista Sofía Hernanz.

La diputada usó como artillería un reportaje de la revista Interviú en el que se detallaban los gastos del anterior presidente en este tipo de viajes. Según la citada revista, en la cena de Rajoy a bordo del Falcon 900 que le llevó a él y a varios colaboradores a Polonia en 2012 para presenciar el primer partido de la selección en la Eurocopa se consumieron siete botellas de vino y diez cervezas.

El revuelo en los asientos del PP fue inmediato. «Se ha pasado de un uso racional a un abuso irracional del avión para asistir a bodas, conciertos y mítines», replicó la diputada del PP Beatriz Escudero para censurar los viajes de Sánchez. «No sé si (Sánchez) está haciendo algo por España, pero aprovecharse de España sí lo está haciendo», añadió

La oposición tumbó la propuesta de los populares para que el subdirector general de Transparencia acuda al Congreso. La propuesta tan solo contó con el respaldo de Ciudadanos.

La mayoría que llevó el pasado junio a Pedro Sánchez a la Moncloa se conjuró también para impedir que el jefe del Ejecutivo comparezca para dar explicaciones sobre su reunión del pasado 20 de diciembre con el presidente de la Generalitat, Quim Torra.

PSOE, Unidos Podemos, Esquerra, PDeCAT. PNV, Compromís y Bildu se opusieron igualmente la petición de los conservadores para que el presidente abordase en un pleno extraordinario la crisis política de Cataluña. Lo hicieron durante la reunión de la Diputación Permanente del Congreso, en la que la portavoz popular, Dolors Monserrat, acusó a Sánchez de claudicar ante Torra y de ser «cómplice necesario» del separatismo.

Los conservadores consideran que ese encuentro en Barcelona se celebró como si Sánchez y Torra fueran iguales y «no lo son». Y eso, a juicio de la formación que lidera Pablo Casado, solo se explica porque Sánchez «es el preso político de los políticos presos». En aquel encuentro, el presidente de la Generalitat entregó al jefe del Ejecutivo un documento con 21 peticiones, entre los que Torra incluyó la de iniciar un proceso de mediación internacional en la crisis catalana. El Gobierno no ha dado explicaciones sobre aquel documento.

 

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