El PSOE lanza una OPA al votante de Ciudadanos inquieto con la estrategia de Rivera

El secretario de Organización, José Luis Ábalos./EFE
El secretario de Organización, José Luis Ábalos. / EFE

Ábalos reprocha a la formación liberal su aproximación a PP y Vox y promete una «oferta adecuada» para sus electores moderados

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

Pedro Sánchez se ha marcado como objetivo seducir al votante de centro. Lo demuestran gestos como el de reconocer el pasado jueves el «enorme sentido de Estado» aprendido de Mariano Rajoy en el combate contra la ofensiva independentista de 2017. Los socialistas creen que, con Podemos en horas bajas, el liderazgo en la izquierda está ya claro y que la estrategia electoral de Ciudadanos les ha abierto las puertas a un caladero en el que están más que dispuestos a pescar. El secretario de Organización, José Luis Ábalos, lo demostró hoy con una apelación directa al elector «moderado» de la formación de Albert Rivera.

Unas horas después de que se hiciera pública la carta enviada por la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, al presidente de la formación liberal para reprocharle el veto a futuros pactos entre ambos, Ábalos no sólo cuestionó la credibilidad de Rivera sino que aseguró que los votantes de Ciudadanos, a los que ha definió como personas «con inquietudes, modernas, centradas, moderadas y que quieren la higiene política», le merecen un «gran respeto». «Y lo que vamos a tratar -añadió incluso- es de que encuentren una oferta que se adecue a sus características».

Ciudadanos creció en 2017 fundamentalmente a costa del PP y eso ha hecho aumentar sus aspiraciones de sustituir a la formación que lidera Pablo Casado como fuerza hegemónica en la derecha. Pero la dirección del PSOE cree que, en ese afán, la formación liberal les ha hecho ya dos «regalos» electorales: uno fue la foto de Colón con Vox, el otro la decisión de su ejecutiva de comprometerse a no pactar con el PSOE tras las generales, lo que le sitúa claramente en el bloque ideológico de la derecha, dicen, y le aleja del centro que le vio nacer.

Rechazo a Abascal

En las elecciones del 2 de diciembre en Andalucía, Ciudadanos tuvo una transferencia de 10 escaños del PSOE (por uno que se llevó Podemos), según los estudios del director de GAD3, Narciso Michavila. Pero, de acuerdo con datos de GESOP en febrero, aunque la mitad de sus votantes valoran bien al líder de Vox, Santiago Abascal, hay un tercio que lo puntúa muy mal y que, por tanto, puede sentirse incómodo ante la idea de un pacto de «las tres derechas».

A ese votante es al que apela un PSOE que necesita desesperadamente ampliar su base electoral si quiere no ya ser primera fuerza -algo que todos los sondeos dan por seguro- sino tener alguna opción de gobernar. Porque la caída de Podemos no se traduce en una subida suficientemente vigorosa como para garantizar a Pedro Sánchez la continuidad en la Moncloa.

En esa línea cabe entender también la misiva en la que Narbona reprocha a Rivera el «cordón sanitario» a un partido que tiene, subraya el texto, «una trayectoria intachable en defensa de la democracia y la libertad en España en sus 140 años de historia». «El PSOE mantiene su mano tendida, hoy, como ayer y siempre, al servicio de una idea de España en la que cabemos todas y todos» remata su presidenta. Los socialistas no descartan pues un futuro acuerdo pese todo, y Ábalos se preocupó también de dejarlo claro alentando la imagen de Rivera como político 'veleta'.