Iglesias sacrifica a Echenique para apaciguar a sus barones

Pablo Echenique. / Efe

El número tres de Podemos es sustituido al frente de la Secretaría de Organización, desde la que trató de unificar el mensaje de las organizaciones territoriales y se enfrentó a la díscola dirección anticapitalista andaluza

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

Diez días después del descalabro electoral en las elecciones municipales, autonómicas y europeas, Pablo Iglesias movió pieza en el tablero de ajedrez en el que se deciden las permanentes batallas internas de Podemos. Y lo hizo para sacrificar a una de sus piezas más preciadas.

Pablo Echenique, portavoz de la formación junto a Noelia Vera, será este jueves apeado de la Secretaría de Organización. Era un cargo que lo situaba virtualmente como número tres del partido –tras el propio Iglesias e Irene Montero– y en el que trató de imponer un mínimo control sobre las direcciones territoriales desde que sustituyó en abril de 2016 a Sergio Pascual, un ‘errejonista’ de ‘pura cepa’, al que Iglesias defenestró con un movimiento que precipitó el traumático divorcio con Íñigo Errejón.

Fuentes del partido mantienen que no ha existido ninguna desautorización de Echenique. Destacan, de hecho, que la ejecutiva de Podemos que presidirá Iglesias este jueves designará al dirigente podemista responsable de la nueva Comisión de Seguimiento de Pactos de Gobierno, un órgano de reciente creación que deberá velar por el cumplimento de los acuerdos a nivel municipal, autonómico, y, sobre todo, estatal, en torno a un acuerdo de investidura con el PSOE y Pedro Sánchez. Si los deseos de los podemistas se hacen realidad, el ex responsable de Organización será el vigilante de la coalición de Gobierno con el PSOE. Eso si los socialistas, firmes en su intención de gobernar en solitario, acceden a compartir el Consejo de Ministros con Iglesias y los suyos.

Fuentes de Podemos insisten en que Echenique asumirá a partir de ahora las relaciones del partido hacia el exterior, y que, en ningún caso, se trata de una destitución por parte del secretario general. No obstante, este cambio en la dirección –no se ha anunciado aún quién será su relevo– llega en el momento más delicado en cinco años para Podemos. Y también para su líder.

Este sábado, la formación morada celebrará una reunión crucial de su Consejo Ciudadano, el máximo órgano del partido entre asambleas ciudadanas. Iglesias y su círculo más cercano darán la cara ante un grupo cada vez mayor, aunque dividido entre sí, de líderes regionales que exigen cambios profundos en el proyecto surgido de Vistalegre 2, que muchas voces tachan de personalista .

La pérdida de poder tras el 26-M a nivel territorial es incontestable. En Castilla-La Mancha, donde Podemos ostentaba una vicepresidencia en el Gobierno del socialista Emiliano García-Page, no se obtuvo ningún escaño. Es el ejemplo más significativo, pero hay otros muchos. De ahí que los barones en horas bajas, como el aragonés Nacho Escartín –enemigo íntimo de Echenique– o el manchego José García Molina –aliado del, ahora, disidente Ramón Espinar–, hayan exigido que rueden cabezas en un Vistalegre 3.

Muchos apuntan a lo más alto, pero el secretario general, que desvelará sus intenciones este sábado, de momento solo ha dado el paso de relevar a su número tres. Sobre su futuro al frente de Podemos y una posible sustitución por parte de Irene Montero aún habrá que esperar unos días.

Presión andaluza

El mayor punto débil de la dirección nacional en el Consejo Ciudadano del sábado será Andalucía. Más concretamente Cádiz, donde José María González ‘Kichi’ logró retener el último ‘ayuntamiento del cambio’, hasta el 26-M las joyas de la corona de Podemos.

Teresa Rodríguez, líder de Podemos en Andalucía y la más destacada dirigente de la corriente anticapitalista junto a Miguel Urbán, ha encontrado en los resultados electorales la oportunidad soñada para exigir la autonomía de su organización respecto de la dirección nacional. Su objetivo es formar un partido federado al estilo del PSC catalán. Y ahí chocaba con el secretario de Organización.

Rodríguez y Echenique disputaron codo a codo a Iglesias el poder de Podemos en Vistalegre 1. Fueron otros tiempos. A partir de ahora, Rodríguez ya no tendrá enfrente a su enemigo Echenique. Según adelantó la dirección andaluza, no es el momento de pedir la cabeza del rey del ajedrez. Sobre las otras piezas del tablero no dijo nada.