López Miras, investido presidente de la Región de Murcia con el apoyo de Ciudadanos y Vox

Fernando López Miras, interviniendo en la sesión de investidura del Parlamento murciano. / EFE

El candidato popular cierra, a la segunda, su elección como jefe del Ejecutivo regional, gracias al acuerdo programático cerrado la pasada semana con la formación naranja y el partido de Abascal

GREGORIO MÁRMOLMurcia

Dos meses después de las elecciones autonómicas, el candidato del PP Fernando López Miras se convirtió este viernes en presidente electo de la Región de Murcia y en los próximos días, probablemente el martes, conformará un gobierno de coalición con Ciudadanos. Los votos a favor de los seis diputados de ese partido y los cuatro de Vox le permitieron ser elegido en la segunda sesión de investidura que se celebra en menos de un mes en la Asamblea Regional de Murcia. PSOE y Podemos votaron en contra. Su toma de posesión está prevista para el lunes, en el Palacio de San Esteban.

«Este va a ser un gobierno de la libertad, que haga que los ciudadanos elijas sus prioridades», resumió López Miras durante la primera de sus dos intervención ante el Pleno, seguido en directo por más de un centenar de invitados. Entre ellos estaban el presidente nacional del PP, Pablo Casado, y su secretario general, Teodoro García Egea. El reelegido presidente insistió en que pondrá en marcha políticas que permitan «el avance» de la Región de Murcia, en colaboración con Ciudadanos y el apoyo para la investidura de Vox, cuyo programa defendió «como si fuera mío», dijo. Aseguró que este partido, al que PSOE y Podemos sitúan en la extrema derecha, es «legal y cumple la Constitución». Y frente a quienes creen que pone en peligro los derechos y libertades de los murcianos, López Miras garantizó que su gobierno trabajará para que eso no sea así.

López Miras aseguró que se inicia ahora en la Región una nueva era predominada por el consenso y en la que pondrá en marcha las iniciativas que ha venido defendiendo en los últimos meses, como la rebaja de impuestos, la libertad económica, el sostenimiento de los servicios públicos esenciales y la creación de empleo como principal medida para la estabilidad social y la lucha contra la pobreza. «Hoy no termina nada, sino que empieza todo», aseguró. En su intervención final, antes de la votación, tendió una mano a la oposición «porque también les voy a necesitar».

Parlamento dividido

La segunda sesión del debate de investidura evidenció la división en dos bloques del arco parlamentario. En el mayoritario se sitúan los populares, Ciudadanos y Vox, aunque este partido recordó que su apoyo es solo para la investidura y que ahora se instalará en la oposición, «desde la que trataremos que se cumplan nuestras políticas», dijo su portavoz, Juan José Liarte. En el otro lado están PSOE y Podemos, que pronosticaron que el primer gobierno de coalición que tendrá la Región en casi cuatro décadas de autonomía estará condicionado por la «extrema derecha».

No fue precisamente Vox el partido más criticado por la izquierda, sino Ciudadanos. El portavoz del Grupo Socialista, Diego Conesa, dedicó su intervención a desacreditar a la formación naranja como adalides de la regeneración. Aseguró que eso es imposible sostenerlo, tras su pacto con el PP «de la corrupción» y la «ultraderecha» de Vox. «Es el mayor error político que han cometido como franquicia de Ciudadanos en la Región de Murcia. Han renunciado a liderar el centro derecha y han desaprovechado la oportunidad de regenerar. Serán responsables de la inestabilidad institucional que se avecina», auguró.

Previamente, el líder socialista recordó que su partido fue el más votado en las elecciones del pasado 26 de mayo y que pese a ello ha sido ninguneado por la formación naranja, recurriendo a un «pacto infame» que, aseguró, sería «impensable» en alguno de los países socialmente más avanzados de Europa, como Alemania y Francia. «Usted ha mentido a quienes apostaron por el cambio y la regeneración», recriminó a Isabel Franco, a la que puso en el centro de su discurso. Conesa la preguntó cómo siendo mujer y declarándose feminista se convierte en «cómplice de la ultraderecha», a la que acusó de justificar casos de violencia machista y de tratar de aplicar políticas franquistas. «Es cómplice de la ultraderecha asumiendo sus postulados sobre machismo y violencia», le dijo.

López Miras fue acusado por Conesa de no abordar los problemas más importantes para la Región, la desigualdad y el cambio climático. También de preocuparse por un supuesto «adoctrinamiento político» en los colegios murcianos, pero no del fracaso escolar, que sí está constatado.

Podemos también pintó un panorama decepcionante. Su portavoz, Óscar Urralburu, destacó que es un día triste para la Región «porque quedamos en manos de Vox y sus políticas de extrema derecha en materia de derechos, libertades, educación, sanidad de igualdad». Vaticinó que a partir de ahora cualquier partida presupuestaria deberá tener el visto bueno de la formación que lidera Santiago Abascal , lo que consideró un «chantaje constante de la ultraderecha para reducir nuestras libertades y derechos».

Las referencias a la violencia «intrafamiliar» en la que Vox incluye la machista y de género, así como la política educativa en materia de afectiva y sexual volvieron a tener protagonismo en el debate, como ya ocurrió en las sesiones anteriores.

Juan José Liarte rechazó todas las acusaciones de PSOE y Podemos y defendió la utilidad de las políticas «constitucionalistas». «Vox es un partido con sentido de Estado», les dijo. Sí que reconoció que velarán por que cada euro de los murcianos tenga el menor destino y no acabe en manos de «los parásitos» que viven de subvenciones y ayudas públicas. Además, rechazó la etiqueta de homófobo que colocan a su partido socialistas y Podemos.

Desde Ciudadanos, su portavoz, Isabel Franco, destacó que «con nuestro voto volvemos a apostar por un Gobierno donde Ciudadanos va a participar activamente, aplicando los compromisos que adoptamos en nuestro programa electoral». Estos compromisos están «basados en los principios de libertad e igualdad» y que «se han visto reflejados en el acuerdo programático que suscribimos con el Partido Popular, un documento que a través de la coordinación, seguirá creciendo para atender con más detalle a todos los sectores y ámbitos de la sociedad». Franco evitó contestar a Conesa en su primera intervención ante el Pleno, pero en la segunda rechazó todas sus acusaciones y reveló que las negociaciones con el PSOE para constituir un gobierno alternativo no fructificaron «porque ustedes estaban pendientes del reparto de sillones y el PP no».

Los populares, por su parte, celebraron que la Región tenga «por fin un presidente defensor» de los intereses de sus ciudadanos. Frente a la situación de bloqueo político en Madrid «provocada por PSOE y Podemos», López Miras trabajará para garantizar los derechos de los murcianos, según dijo el portavoz parlamentario del PP, Joaquín Segado. Destacó, además, que desde hoy Murcia tendrá «un gobierno estable, que evita unas nuevas elecciones e impide la izquierda instale sectarismo, el dogmatismo y la intransigencia».

Segado pidió a Diego Conesa y a Óscar Urralburu que «no utilicen la mentira para sacar a la gente a la calle. Que asuman su fracaso y no utilicen a los ciudadanos para taparlo». Con un gobierno liderado por el PP, los derechos y libertades están garantizados, según Segado.