JxCat busca un ardid parlamentario para lograr grupo en el Congreso

JxCat busca un ardid parlamentario para lograr grupo en el Congreso
Óscar Chamorro

Negocia, entre otros, con Coalición Canaria y Bildu para sumar los escaños exigidos por el Reglamento

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

Junts per Catalunya no se resigna a no tener grupo parlamentario propio en el Congreso. Los secesionistas no alcanzaron el pasado 28 de abril los votos para lograrlo pero ha buscado aliados hasta debajo de las piedras para sortear lo dispuesto en el Reglamento.

Las normas de funcionamiento de la Cámara exigen tener al menos 15 escaños para constituir un grupo, pero también permite hacerlo a los partidos que tengan cinco si han obtenido el 15% de los sufragios en cada circunscripción por la que concurrió a los comicios o el 5% en el ámbito nacional. JxCat solo tiene 7 diputados, de los que tres están suspendidos. No llega al 2% del voto en toda España. Y, además, no alcanzó en ninguna de las provincias catalanas el 15%.

Durante todo el día, sin embargo, lo independentistas estuvieron sondeando este miércoles a fuerzas políticas como Bildu, Esquerra, Compromís e incluso Coalición Canaria y el Partido Regionalista de Cantabria (poco amigos del independentismo) para pergeñar un ardid con el que todos, según explican fuentes parlamentarias conocedoras de las operación, podrían salir ganando. La jugada pasaría por constituir juntos un grupo de 18 diputados (los 15 preceptivos más tres por si los suspendidos no computan) del que 24 horas después se irían la mayor parte, aunque tendrían que quedar al menos 8 para no ser disueltos.

Si JxCat no tiene grupo propio tendrá que incorporarse al Mixto y compartir con el resto de fuerzas que lo compongan (otras cinco) los tiempos de intervención en los debates, el cupo para presentar iniciativas y la subvenciónfija para gastos de intendencia, que rondaría los 28.500 euros mensuales.

No es la primera vez que una formación política consigue que otra le preste diputados temporalmente, pero jamás ha habido tantos actores implicados. La ventaja para las fuerzas minoritarias partícipes del acuerdo residiría en que alcanzarían algunas prerrogativas como el cobro de las subvenciones por envío gratuito de propaganda electoral en campaña.

En todo caso, la última palabra para aceptar una fórmula así la tendría hoy la Mesa presidida por la socialista Meritxell Batet y, según fuentes del PSOE, no hay precisamente «voluntad» de facilitar las cosas a «quien no tiene derecho a grupo». Ante la situación, JxCat pidió anoche tiempo hasta que los letrados determinen si los diputados suspendidos cuentan o no.