Irrumpe en un banco, se le cae media pistola (de juguete) en el atraco y decide dejarlo para otro día

Irrumpe en un banco, se le cae media pistola (de juguete) en el atraco y decide dejarlo para otro día

La Policía Nacional imputa este asalto a una sucursal de Málaga a un delincuente habitual que siempre utiliza las mismas zapatillas deportivas

JUAN CANOMálaga

Imaginen la situación. Un tipo entra en el banco vestido con un chándal negro del Real Madrid, una careta de látex y una gorra. Anuncia su llegada con el clásico «esto es un atraco» y empuña una pistola para hacer verosímil su puesta en escena. Pero en plena acción, cuando trata de intimidar a una empleada, se le cae la mitad del arma sobre el mostrador. Ambos se miran con cara de póker... y el ladrón decide dejarlo para otro día.

La escena es real, sucedió en una sucursal de Cajamar en la capital malagueña y es uno de los golpes que se atribuyen al atracador detenido en la 'operación Zapatilla' después de que se atrincherara en una vivienda tras expulsar a sus moradores. De hecho, por orden cronológico, es el primero que habría cometido, aunque evidentemente fue un robo frustrado por cuestiones técnicas.

Los hechos sucedieron el pasado 3 de mayo, sobre las dos de la tarde, en una sucursal del centro de Málaga. El atracador se disfrazó en un callejón aledaño y, aprovechando que salía un cliente, se coló en la oficina empuñando el arma. Una vez dentro, enfiló el despacho del director del banco, al que exigió el dinero.

El responsable de la entidad le dijo que la caja no estaba allí, por lo que volvió al patio de operaciones. Una vez ahí, pasó por la mesa de una empleada, que le dijo que tampoco tenía dinero, y se dirigió a la última trabajadora. Entonces, empezó a registrar sus cajones y, en esas, se le cayó la mitad del arma que portaba en su mano.

Ante lo cómico de la situación, el hombre optó por emprender la huida sin obtener botín alguno y dejando sobre el escritorio de la empleada la parte del arma que se le había caído. Al examinarla, los agentes que acudieron al lugar comprobaron rápidamente que se trataba de una pistola de juguete.

La investigación de la Policía Nacional permitió identificar como presunto autor del atraco a un viejo conocido de los agentes apodado 'El keko', que está considerado un histórico, pese a su edad (36 años). De hecho, acumula 18 antecedentes policiales y ha pasado más de una década entre rejas, donde se ha visto involucrado en algún incidente violento.

Además de este robo frustrado, los investigadores le atribuyen otra media docena de atracos, cinco de ellos cometidos durante un mismo fin de semana –el último del mes de junio– en dos gasolineras, una farmacia, un banco y una oficina de Correos. En unos golpes, habría usado armas reales; en otros, simuladas o de juguete. Unas veces habría actuado con pasamontañas; otras, con máscaras. Pero siempre llevaba las mismas deportivas, de ahí que, tal y como este martes adelantó SUR, la investigación haya sido bautizada como 'operación Zapatilla'.