Iceta permitiría un referéndum si el 65% de los catalanes quiere la secesión

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta./EFE
El primer secretario del PSC, Miquel Iceta. / EFE

Considera que esos dos tercios de apoyo a la secesión deberían darse de manera sostenida y no en una sola cita electoral

CRISTIAN REINOBarcelona

¿Qué porcentaje de catalanes favorables a la independencia debería ser necesario para que el Estado español autorizara un referéndum sobre la secesión? Para los independentistas, ese porcentaje no es preciso y basta con el 47% actual obtenido en los dos últimos comicios catalanes. Miquel Iceta, en cambio, afirmó este miércoles en una entrevista en el diario 'Berria' que ese porcentaje podría ser el 65%, dos tercios de la Cámara catalana. Si el 65% de los catalanes quieren la independencia, la democracia deberá buscar el mecanismo para hacer posible el referéndum, según señaló Iceta, que cree que esos dos tercios de apoyo a la secesión deberían darse de manera sostenida y no en una sola cita electoral.

El PSC rechaza en la actualidad de manera frontal la reivindicación soberanista de un referéndum acordado entre Madrid y Barcelona. No hace mucho, en cambio, lo defendía. En 2012 lo incluyó en su programa, pero en 2015 ya lo descartó. El propio Iceta señalaba que si los catalanes rechazaban una propuesta de encaje puesta sobre la mesa por parte del Gobierno central, la alternativa debería ser explorar la vía canadiense. Como consecuencia del debate sobre el derecho a decidir, el PSC, que reconoce que Cataluña es una nación, sufrió una escisión de su sector más soberanista, algunos de cuyos dirigentes han acabado en ERC.

Mientras, un informe del Instituto de Estudios del Autogobierno, dependiente de la Generalitat catalana, planteó este miércoles dos vías para poder celebrar un referéndum de acuerdo a la legalidad española. La primera pasaría por impulsar una reforma de la Ley Orgánica sobre la regulación de las distintas modalidades de referéndum, una norma de 1980. La segunda plantea una reforma de la Constitución, introduciendo una disposición adicional que facilitase la celebración del referéndum catalán.