El Gobierno congela la senda de déficit hasta materializar su pacto con Podemos

Pedro Sánchez. /Reuters
Pedro Sánchez. / Reuters

El Ejecutivo explora las vías para quitar al Senado su capacidad de veto y el PP advierte de que está dispuesto a ir al Tribunal Constitucional

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

El Ministerio de Hacienda metió hoy en el congelador la senda de déficit. El Gobierno renunció a aprobar su propuesta en el Consejo de Ministros de este viernes, pese a que el plazo legal para presentar los nuevos objetivos de estabilidad vence el lunes. Tras el revés de julio en el Congreso, el tiempo se agota. Pero el Ejecutivo ha preferido dejar todo en suspenso para encontrar en los próximos días la forma de garantizarse el visto bueno del Parlamento y no reeditar el fracaso del mes pasado.

Antes de aprobar la senda de déficit, el Gobierno estudia a contrarreloj cómo impulsar la reforma de la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, pactada el miércoles con Podemos para acabar con la capacidad de veto del Senado en esta materia. El motivo de la maniobra es sencillo de entender. De nada le sirve a Pedro Sánchez granjearse esta vez en el Congreso el apoyo de sus socios de la moción de censura y salvar los objetivos de déficit si se topa después con el muro de la mayoría absoluta del PP en la Cámara alta.

La modificación de la norma, en todo caso, reviste algunas dificultades. Al tratarse de una ley orgánica, aprobada necesariamente por mayoría absoluta, no es fácil encontrar la manera de acortar los tiempos. Según la portavoz adjunta de Podemos en el Congreso, Ione Belarra, las opciones que se barajan son articular un real decreto o presentar una proposición de ley. Fuentes gubernamentales no fueran tan concretas. El Gobierno, aseguraron, «explora todas las vías» para dar con la fórmula que le permita llevar a cabo la reforma sin problemas legales futuros.

El PP ya adelantó hoy que si PSOE y Podemos materializan su pacto está dispuesto a acudir al Tribunal Constitucional. El acuerdo con Hacienda pasa por alterar el artículo 15.6 de la ley de estabilidad y devolver la última palabra al Congreso sobre la senda déficit, de manera que tampoco en este asunto la mayoría absoluta de los senadores populares sea decisiva.

Hasta hoy, el Senado tiene poder de veto -algo excepcional en el sistema parlamentario español- debido a que el Gobierno de Mariano Rajoy introdujo en 2012 una cláusula que otorgaba el mismo peso a las dos cámaras.

Pero los planes para cambiar de nuevo las reglas del juego enervaron este jueves al PP. Pablo Casado acusó al Ejecutivo de «cargarse el reparto de poderes», y a Podemos, de estar acostumbrado a países como Venezuela, donde «si no les gusta la mayoría, disuelven la cámara». «¿Qué diría Pedro Sánchez si esto lo propone Trump en Estados Unidos o Viktor Orbán en Turquía?», elevó el tono mientras la formación de Pablo Iglesias le reprochaba tener una mayoría «espúrea» en el Senado.

Sintonía con Ciudadanos

Una vez más, las dos fuerzas del centroderecha compartieron planteamiento. Ciudadanos cuestionó las «trampas», «truquillos y triquiñuelas» del Gobierno y sus socios en el Congreso para conseguir aprobar la senda de déficit sin el obstáculo del Senado. «Esto es un atentado contra la democracia», sentenció el secretario general del grupo en la Cámara baja, Miguel Gutiérrez.

Ambos partidos vieron tras la reforma de la ley de estabilidad un intento del PSOE de enmendar su debilidad parlamentaria y allanarse el camino. «Si el señor Sánchez no está cómodo con las mayorías en el Congreso y en el Senado, lo que tiene que hacer es convocar elecciones», aprovechó Gutiérrez para reclamar una vez más la apertura de las urnas.

El fantasma del adelanto electoral persigue al Gobierno. El principal sostén del Ejecutivo para continuar con la legislatura con cierta fortaleza son los Presupuestos. La aprobación de la senda de déficit es el paso previo para su elaboración. De ahí la importancia de lo que Hacienda tiene entre manos. De momento, algunos de los socios de Sánchez en la moción de censura adelantaron hoy que la reforma de la ley de estabilidad les suena bien. Es el caso del PNV y Esquerra. El PDeCAT reclamó que se encuentre, en todo caso, un mecanismo efectivo para que el cambio no se quede en un intento «falso».

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