Una dirigente de la CUP deja la dirección por 'mobbing'

Mireia Boya./EFE
Mireia Boya. / EFE

Boya renuncia a la ejecutiva tras denunciar una agresión psicológica por parte de un compañero de partido

CRISTIAN REINOBarcelona

La CUP va de crisis en crisis. Tras la tormenta causada por la decisión de Poble Lliure, una de sus formaciones internas más influyentes, de presentarse a las generales en contra del criterio de la dirección de la coalición, la dirigente Mireia Boya, diputada autonómica en la pasada legislatura, anunció este viernes su renuncia a la ejecutiva del partido secesionista.

Boya, la única dirigente de la CUP procesada por la causa del 1-O (será juzgada en el Tribunal Superior de Cataluña junto a los anteriores miembros de la Mesa del Parlamento catalán), deja la dirección anticapitalista por haber sido víctima de un acoso emocional «continuo» y «una agresión psicológica» por parte de un compañero del partido.

En un principio habló de un miembro de la dirección, como ella, pero a las horas tuvo que salir a matizar porque las redes echaban humo con la rumorología sobre quién puede ser el presunto acosador. «Quiero puntualizar que la persona en cuestión no es miembro del actual secretariado nacional ni del grupo parlamentario, sino un militante con quién he tenido que compartir espacios para las tareas derivadas de mi cargo», precisó.

La dirigente anticapitalista aclaró además que su salida de la ejecutiva «no es un adiós sino un hasta pronto» y que necesita tiempo para cuidarse y recuperarse.

La CUP anunció que «la comisión feminista» de la formación «asume» la denuncia y que actuará de acuerdo con el protocolo de que dispone para abordar estas cuestiones. «Desgraciadamente, no podemos dejar de reconocer que no somos impermeables a un sistema patriarcal que atraviesa nuestras vidas y nuestras prácticas militantes», señaló la formación de la izquierda independentista.