Dimite el director de los Mossos en vísperas del 1-O y de la sentencia del 'procés'

El hasta ahora director de los Mossos d'Esquadra, Andreu Joan Martínez./Archivo
El hasta ahora director de los Mossos d'Esquadra, Andreu Joan Martínez. / Archivo

Segundo cambio de calado en poco más de una semana en la estructura de la Consejería de Interior de la Generalitat

CRISTIAN REINOBarcelona

Crisis en la Consejería del Interior de la Generalitat, en vísperas del segundo aniversario del 1-O, en que se esperan movilizaciones por parte de los independentistas y disturbios como hace un año, en que activistas de los CDR intentaron entrar a las bravas al Parlament. El director de los Mossos, Andreu Martínez, ha anunciado esta tarde su dimisión, después de año y medio en el cargo. Martínez ha cesado como máximo responsable de la Policía catalana poco después de que se conociera que el cuerpo autonómico había elevado el nivel de alerta ante posibles disturbios durante las manifestaciones convocadas mañana en recuerdo del referéndum ilegal del 1-O de 2017.

El consejero del Interior, Miquel Buch, ha agradecido la «buena labor» desarrollada por Martínez al frente del cuerpo autonómico, en el que según el consejero ha logrado un «balance importante», como incrementar la plantilla de la Policía (750 agentes más) e incorporar a los Mossos en el CITCO. Buch ha confirmado que le sustituye Pere Ferrer, hasta ahora su jefe de gabinete y hombre de larga experiencia en el Departamento catalán del Interior pues ha sido jefe de gabinete de los tres últimos consejeros.

El relevo se hará oficial este martes, en la reunión semanal del Consejo de Gobierno de la Generalitat. Se trata del segundo cambio relevante en la cúpula de Interior en solo una semana. La semana pasada, Buch fulminó a su jefa de prensa, Joana Vallès, a la que responsabilizó un fallo de comunicación, al trasladar que los Mossos se estaban preparando para actuar de manera contundente ante los disturbios previstos tras la sentencia contra los líderes del 'procés'. Desde la Policía catalana trascendió que no se descartaba el uso de gas pimienta para disolver a grupos violentos.

De forma oficial se han esgrimido motivos personales para la dimisión de Martínez, pues «considera que ha cumplido una etapa» al frente de la Policía catalana, a la que accedió tras el levantamiento de la intervención como consecuencia de la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Pero a nadie escapa el contexto en que se produce el relevo: vísperas del 1-O y de la sentencia del 'procés', después de las detenciones de CDR por parte de la Guardia Civil acusados de terrorismo y en un clima en que las relaciones entre Quim Torra y Miquel Buch nunca han sido fáciles.

Hace un año, Torra exigió a Buch que cortara cabezas en la cúpula de los Mossos después de que se produjeran cargas en manifestaciones contra CDR en Girona y Terrassa. Los cambios no fueron inmediatos pero sí se llevaron a cabo meses después. Eduard Sallent sustituyó a Miquel Esquius como jefe de los Mossos d'Esquadra.

Antes de los hechos de octubre, que Quim Torra amenaza con repetir, el Gobierno catalán también experimentó bajas considerables. En aquel entonces, los ceses fueron de mayor calado pues fueron consejeros los que se apartaron. Un total de cuatro se bajaron del barco antes del 1-O y uno más, Santi Vila, dimitió el día antes de la declaración unilateral del 27-O.